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Nada cambia si no cambiamos nada

Wed Aug 30 2017 16:08:50 GMT+0000 (UTC)
Salirnos de nuestra zona de confort es aquello que siempre escuchamos que necesitamos hacer para alcanzar todo nuestro potencial, pero, como emprendedores, ¿qué implica salirnos de esta zona?


Si a mí como emprendedora me hubieran advertido sobre todo el esfuerzo, los sacrificios o el aprendizaje que conlleva iniciar un negocio propio, probablemente me hubiera tomado aún más tiempo aventarme al ruedo. Sin embargo, cuando tomé la decisión de crearme un nuevo camino, opté únicamente por centrarme en el lado positivo de la aventura. Eso sí, con el tiempo me di cuenta de que el emprendimiento, sea del tipo que sea, requiere mucho más de lo que uno puede llegar a imaginar.

Por esta razón, a continuación tocaré ciertos puntos que han sido, no solo claves, sino un parteaguas a lo largo de todo este proceso emprendedor. Además, ante los cuales me he visto "obligada" a salirme completa y totalmente fuera de mi zona de confort.

¿Realmente eres dueño de tu propio tiempo?

Recuerdo perfectamente que una de las razones por las cuales yo quería emprender mi negocio era precisamente para tener total control y libertad de mi tiempo. Hoy día, pasados un par de años, me doy cuenta de que si bien en ocasiones puedo seguir acomodando mis tiempos a conveniencia, también debo sacrificar otros tantos para trabajar, programar citas con clientes, acudir a eventos o simplemente seguir con mi proceso de aprendizaje para continuar ampliando mi conocimiento. Esto incluye trabajar a altas horas de la noche, fines de semana, días festivos y, por supuesto, fechas que para muchas personas están pensadas como tiempos para vacacionar. Eso sí, cuando tienes la libertad de manejar tu propia agenda siempre conservas la sensación de que el tiempo es tuyo.

¿Sabes hablar en público?

Aún cuando mi profesión radica en la comunicación y el enfoque de mi negocio en la escritura, he tenido que, no solo aceptar, sino aprender que para crear contactos, comunicar la esencia de mi empresa y para dar a conocer lo que ésta ofrece, es necesario convertirme en una excelente oradora. Yo personalmente durante mucho tiempo quise darle la vuelta a esta parte del mundo empresarial, ya que mi personalidad innata no iba de la mano con hablar de negocios con personas a quienes yo no conocía. Hoy día puedo asegurarte que poder socializar sin paralizarte es una parte indispensable para que tú y tu negocio se den a conocer. Y no solo eso, adquirir esta experiencia te da la oportunidad de prospectar clientes, enriquecerte con nuevas experiencias y dar a conocer tu propia personalidad.

¿Sabes lidiar con un "no"?

Este tema es algo de lo que mucha gente no suele hablar, pero que he tenido oportunidad de experimentar de primera mano y, además, de platicarlo con otros emprendedores que se han abierto a compartirme sus experiencias. Cuando eres emprendedor, debes saber que habrá infinidad de ocasiones en las que otras personas tengan interés, o al menos así lo demuestren, sobre un producto y/o servicio que ofrece tu empresa. Esto por supuesto no es problema, la cuestión aquí es la importancia de aprender y aceptar el que tú estarás invirtiendo mucho, muchísimo, de tu tiempo en acudir a juntas, armar cotizaciones a la medida y estar al pendiente de ellos para que, al final, te enfrentes a 3 posibles panoramas.

El primer panorama, y más optimista, es aquel ante el cual tu proyecto recibe una aprobación rápidamente, o lo más rápidamente posible. El segundo es que por fortuna, con quien estás teniendo el trato, se tome el tiempo de comunicarte que por "x" o "y" razón el proyecto se detuvo, lo cual puede significar que se realizará más adelante o que simplemente nunca más volverá a tomar rumbo. Y, el tercero, y quizá el más complejo de asimilar, es cuando aquellos clientes prospectos que de ser de carne y hueso de pronto se transforman en aire, humo o, para ser más claros, en fantasmas. Así es, habrá mucha gente que después de todo este proceso nunca más te vuelva a dar la cara, o siquiera a contestar. Si lo analizas bien, es maravilloso el arte que poseen estas personas de desaparecerse de la faz de la tierra y tú, por supuesto, debes aprender a no tomarte esto personal. Por experiencia te digo, es mejor tomarse estas vivencias con filosofía y pensar que es parte del aprendizaje para que, más adelante, sepas detectar desde un principio quién sí va enserio y quién no.

¿Te crees muy paciente?

En este mundo tan veloz el cual nos brinda todo de manera inmediata, la paciencia parece ser una virtud digna de rescatarse o de reaprenderse. ¿Recuerdas el título de este artículo? Nada cambia, si no cambiamos nada. Y es cierto, ¿de qué nos sirve dominar todo aquello que rodea al mundo empresarial, si no somos capaces de tener la suficiente paciencia para tomarnos todo nuestro propio proceso emprendedor con calma? Salte de tu tren de pensamiento, de la caja programada, de tu zona de confort, siempre teniendo en mente que la paciencia te hace estar un paso por delante de tu competencia.

A quien sabe esperar, a quien sigue a pesar de los altibajos y quien aprende de cada paso que da, tarde o temprano, logra el éxito por el cual tanto está trabajando.

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Brinda aquello que te gusta recibir

Tue Feb 07 2017 17:09:56 GMT+0000 (UTC)
Todo lo que te gusta obtener de una empresa y sus servicios, es justamente lo que tus clientes deben, y desean, recibir de tu negocio.


Durante mucho tiempo me he dedicado a observar el por qué de la existencia de empresas, y personas, más exitosas que otras.

Si bien es cierto que mucho tiene que ver con el esfuerzo y la dedicación, el éxito también recae en el cuidado que se le presta a los detalles que comúnmente damos por sentado, pero que, en realidad, no todos los negocios ofrecen.

Te comparto un ejemplo. Actualmente, es muy común que las empresas, o quienes prestan un servicio, queden mal en tiempos de entrega. Cuántas veces no hemos escuchado el ya común: “Te lo envío hoy por la tarde”. Y ese “hoy por la tarde” se convierte realmente en un envío por la mañana del día siguiente.

Estas situaciones, aún cuando se vuelven cada día más habituales por el ritmo de trabajo y de vida, no es el servicio correcto que una empresa debe de brindar.

1. Cumple con tus fechas

Por ello, es sumamente importante que cumplas con aquello que le hayas prometido a tu cliente. Así sea devolver una llamada a cierta hora del día, enviar un correo con información relevante para un proyecto o hacer entrega de un documento final, sea cual sea la razón por la cual tu cliente te está esperando, es importante le des la importancia que merece cumpliendo con los tiempos pactados.

Por otra parte, mucho de lo que atraerá a un nuevo prospecto a tu negocio es la certeza de que será tomado en cuenta, opuesto a sentir que le estás dando por su lado, lo cual ocurre más de lo que crees. Por ejemplo, un prospecto comúnmente te comentará desde un inicio aquello que espera obtener de tu servicio.

Tú, como empresa, debes saber lo importante que es escucharlo detenidamente para rescatar cualquier detalle que le demuestre, a lo largo de todo el proceso, que sus comentarios sí están siendo considerados.

2. Escucha lo que tu cliente quiere

Si bien en esta época parte de un negocio exitoso es el ofrecer ideas nuevas, frescas y creativas, también es importante que le brindes a tu cliente “destellos” de lo que él desea.  Pongámoslo en un ejemplo.

Imagina que eres un diseñador de interiores y un prospecto acude a tu agencia para conocer los distintos modelos de ventanas que ofreces. Su búsqueda se centra específicamente en encontrar las apropiadas para una zona céntrica de una ciudad capital, por lo que te comenta que lo más importante es que aíslen el sonido lo más posible. Además, a lo largo de la conversación, y sin venir a cuento, te menciona que su color favorito para este tipo de detalles es el color magenta.

Supongamos que al final este prospecto se suma a tu cartera de clientes debido a que tu negocio sí ofrece lo que él busca. El siguiente paso sería mostrarle cómo quedarían las ventanas por medio de un render.

Y aquí es donde sucede la magia. Un negocio cualquiera, le haría un diseño de ventanas con un color común, digamos que pondría las ventanas en color blanco. Un negocio que toma en cuenta los detalles, utilizaría el comentario que recibió en aquella primera plática a su favor, ofreciendo un render con las ventanas en color magenta. Esto es lo que escuchar a tu cliente significa. Cada detalle cuenta.

Y hablando de detalles, quizá tú domines el arte de anticipar las necesidades de tus clientes, pero, ¿qué sucede cuando la gente que trabaja para ti lo hace también? Tus clientes no solo se llevan una buena impresión, sienten que valió la pena invertir su dinero en tu empresa y, por si fuera poco, te recomiendan y vuelven.

3. Anticipa las necesidades

Analicemos lo anterior con un ejemplo. Imagina que aquello que más disfrutas al ir a un restaurante es acompañar tu comida con chiles toreados, por lo que le solicitas al mesero que, junto con las entradas, te traiga una buena cantidad de ellos. Pero, como es de esperarse, éstos se terminan pronto.

Y aquí pueden suceder dos cosas. Por un lado podemos tener al mesero que no hace nada hasta tú le solicites nuevamente una dotación de chiles toreados y por el otro tenemos al mesero que te brinda un servicio excepcional y se anticipa, trayéndote más chiles a la mesa sin que tú se los hayas pedido. ¿La diferencia? Haber detectado y anticipado la necesidad específica de su cliente.

Ojo, no se trata de convertirnos en adivinos, pero sí de observar aquellos detalles que realmente hagan la diferencia entre un servicio mediocre y uno extraordinario.

Al final del día, estos tres aspectos; cumplir, escuchar y anticiparte, no solo te abrirán muchas puertas, sino que mantendrán a tu empresa en un nivel de calidad por arriba de la competencia.

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Rodéate de un buen equipo de trabajo

Thu Oct 13 2016 16:34:55 GMT+0000 (UTC)
Un trabajo en equipo óptimo reforzará constantemente el aprendizaje individual de todos quienes conforman tu negocio.


Siguiendo la misma línea de mi artículo anterior, "Haz feliz a tu equipo de trabajo", hoy quiero platicarte sobre la importancia que tiene el que elijas correctamente a las personas que conformarán tu empresa.

Ya sea que tengas a una persona encargada de llevar a cabo las entrevistas o seas tú mismo quien se encargue de realizar todo el proceso, es sumamente importante que siempre te tomes el tiempo necesario de evaluar correctamente a cada uno de los candidatos.

Olvídate de las típicas preguntas del estilo: “¿Cómo te ves en 5 o 10 años?” No, en esta época es realmente necesario que te centres en conocer más sobre cada candidato.

Adéntrate a conocer cómo es su estilo de vida, qué valora más de aquellas personas que se cruzan por su camino y, más allá de pensar que un candidato es inestable por tener diversas experiencias laborales, pregúntale por qué ha tomado dichas decisiones.

Te sorprenderías de lo que puedes aprender en cada entrevista y de lo mucho que puede aportarte alguien que se ha desenvuelto en distintos ambientes laborales.

Ahora bien, ¿qué tipo de personalidades elevarán el valor y la calidad que ofrece tu empresa?

1. Atención al detalle

Aún cuando siempre ha sido una tarea difícil encontrar gente que realmente preste total atención a lo que está haciendo, esto no es una excusa para no encontrar a estas piezas clave que tanto valor añaden a un negocio.

¿Y qué es exactamente lo que las distingue? Primero que nada, estas personas están conscientes del peso que tiene cada error, por lo que no es necesario advertirles del cuidado que deben tener al revisar cada detalle. Para ellos, repasar más de una vez lo que están haciendo, y tomar en cuenta las especificaciones o requerimientos del cliente, es algo que forma parte de su naturaleza.

Y si bien no todos estamos hechos para ser meticulosos, si es muy importante que siempre dejes en claro la importancia y el peso que tienen los detalles y cómo esto es una cualidad que se convierte en el gran diferenciador de una persona y, por ende, de una empresa.

2. Respeto

¿Cómo saber si la persona que vas a contratar sabe lo que es el respeto? Una vez más, este valor no es algo que debamos ni dar por sentado ni pasar por alto, ya que es un pilar fundamental en la interacción que ocurrirá día con día en tu empresa.

Por ello, deberás detectar si existe o no desde la primer entrevista de trabajo. ¿Cómo? Lo primero y más sencillo de identificar es si llega a tiempo a la entrevista, la puntualidad es la primer señal de respeto hacia el tiempo de los demás. Y, una vez que haya comenzando la entrevista, analiza si sus respuestas realmente contestan a lo que necesitas saber, esto te indicará si realmente está prestando atención y tiene interés en resolver todas tus dudas.

Asimismo, e igual de importante, identifica cómo se expresa de su anterior jefe o de sus antiguos compañeros de trabajo, y aprovecha para preguntarle cómo llegó a resolver algún malentendido o problema con ellos. Esto, te dará mucha de la información necesaria para saber si el respeto es o no clave en su desarrollo profesional.

3. Iniciativa

La diferencia entre un equipo que solo sigue reglas, o que únicamente está en espera de que se les indique en todo momento cuáles son los siguientes pasos, reside en la iniciativa de sus integrantes.

Para identificar esta cualidad, será necesario preguntarle al candidato el tipo de decisiones que ha tomado en sus previas experiencias laborales y si alguna de ellas fue de alto impacto para el cliente o el proyecto. Así como también será indispensable cuestionarle si en algún momento ha tomado la iniciativa de proponer algo distinto a lo que la mayoría sugirió.

Su respuesta, te servirá de punto de partida para conocer si es una persona que se sale, o podría salirse, de su zona de confort.

4. Abre los ojos de tu empresa

Así como una empresa está en constante evolución, tu equipo también puede verse influenciado y cambiar con el paso del tiempo. A continuación te presento algunas, de las muchas, actitudes que puedes detectar a tiempo con la finalidad de evitar que se dañe el ambiente laboral o el éxito de tu negocio.

  • Quejas habituales sin razón aparente
  • Excusas continuas para no realizar el trabajo
  • Obstinación por tener la razón sin escuchar otras opciones u opiniones
  • Deseo inflexible de llevarse siempre todo el crédito

Toma en cuenta estas recomendaciones y rodéate del mejor equipo de trabajo.

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Haz feliz a tus colaboradores

Wed Sep 21 2016 00:55:40 GMT+0000 (UTC)
Muchas son las personas que desean cambiar de trabajo porque valoran aún más su bienestar personal que un buen sueldo.



https://youtu.be/fLJsdqxnZb0

Antes de comenzar con esta anécdota que estoy segura te ayudará a valorar aún más a tus colaboradores, me gustaría que durante el tiempo que leas este artículo olvides que eres emprendedor o jefe.

Te pido que únicamente te enfoques y visualices en los pies de tus colaboradores, ya que tomar todo lo que te voy a compartir, resultará aún más favorable para tu negocio.

Llevo un tiempo apoyando a una empresa enfocada al desarrollo de software en el proceso de reclutamiento y selección, este proceso en sí me ha resultado interesante no solo por formar parte del crecimiento de la empresa, sino por el aprendizaje que uno mismo puede obtener al conocer las distintas personalidades que se postulan a un mismo puesto de trabajo.

Este proceso es el mismo que me ha hecho reflexionar sobre la importancia de trabajar en una empresa que realmente te hace feliz. ¿A qué me refiero? En muchas ocasiones escuchamos, e incluso decimos: “Si hago lo que amo, se me olvida que estoy trabajando.”

Pero, en realidad, el amar lo que hacemos no es el único factor necesario para sentirnos plenos en un ambiente laboral, ya que, ¿qué pasaría si no puedes desenvolverte, no te motiva o sientes que formas parte de una prisión más que de una empresa?

Hagamos un alto aquí, al iniciar este artículo te pedí que te pusieras en los zapatos de tus colaboradores, porque son ellos en quienes más tendrías que enfocarte al momento de iniciar una empresa. Sí, el capital es importante. Sí, tener clientes también lo es, pero, ¿qué pasa si tu equipo de trabajo no se siente feliz?

Te puedo adelantar un poco de lo que pasará: ellos harán lo que tienen que hacer con mala actitud, no les importará cometer errores, sentirán que te está haciendo un favor, no sentirán la responsabilidad ni entusiasmo de formar parte del crecimiento de tu empresa y esto, por ende, resultará en que tus clientes perciban que tu empresa no es lo que esperaban. ¿Comprendes ahora la importancia de ver a través de los ojos de tus colaboradores?

Ahora, volteemos las preguntas previas a tu lado como emprendedor, jefe y líder: ¿Qué pasaría si tu empresa no les permitiera a tus colaboradores desenvolverse, no se sintieran alentados por tus métodos o sintieran que tu empresa es más una cárcel que un empleo?

Shawn Achor, experto reconocido a nivel mundial por su enfoque en la psicología positiva, nos habla en su plática TedEx, "The happy secret to better work”, sobre como es que estamos programados a que la felicidad siempre se encuentra del otro lado del éxito, por lo que nuestro cerebro realmente nunca llega a sentir una plena felicidad.

Ejemplo: consigues una meta, pero una vez que la alcanzas, ya estás pensando en alcanzar una aún más difícil, sin siquiera estar feliz por haber alcanzado la actual.

Lo que Achor nos comunica es la importancia de elevar el estado positivo en un tiempo presente, con la finalidad de elevar nuestra creatividad, nuestra retención, inteligencia y energía para dar lo mejor de nosotros en cualquier ambiente en el cual nos desenvolvamos.

Quizá para este punto te estés preguntando: “Entonces, ¿cuáles son los mejores métodos para lograr que mis colaboradores se sientan felices trabajando en mi empresa?” A continuación te brindo algunas de las mejores alternativas:

1. Comida gratis

¿Cómo? ¿Qué les de qué? Así es, por más curioso que suene, el que una empresa le de acceso a tener comida gratis a sus colaboradores, hará que éstos se sientan aún más cómodos en su ambiente laboral.

No, no se trata de tener todo un supermercado en tu empresa, pero puedes preguntarles qué les gustaría tener a la mano en caso de tener algún antojo durante el día, al final de cuentas no estás trabajando con robots.

Ejemplo: manzanas, palomitas, chocolates o café.

2. Hora de llegada

Si bien es importante tener un horario con el cual cumplir en una empresa, permitirle a tus colaboradores cierta flexibilidad en sus horarios, hará que incluso la confianza se refuerce. No estamos hablando de fomentar la flojera, pero tampoco de fomentar un ambiente de tipo militarizado.

Ejemplo: si tu colaborador tuvo que quedarse una hora más del tiempo estipulado y al día siguiente no es necesario cumplir con alguna entrega y/o junta, podrías permitirle el llegar 1 hora más tarde al día siguiente para compensar.

3. Actividades integradoras

Existen muchas empresas en las cuales, aun sin ser muy grandes, los colaboradores no se conocen entre sí. Esto, no solo afecta en la comunicación, sino que desmotiva a quienes trabajan en ella por la falta de dedicación por la empresa en presentarlos.

Ejemplo: viernes de pizza y cerveza en tu oficina. Sí, sí se puede hacer eso en la empresa siempre y cuando haya ciertas limitantes. Seamos realistas, ¿a quién no le gustaría poder sentir que ya llegó el fin de semana, convivir con los demás y echar unas cuantas risas?

4. Escucha a tus colaboradores

Solamente una vez en toda mi experiencia laboral he tenido la oportunidad de ser contratada por una empresa que escuche mis necesidades o tome en cuenta mi opinión.

Esto es porque son contadas las empresas que se dan la oportunidad de sentarse con cada uno de sus colaboradores y hacer un análisis de crecimiento, propuestas u opiniones de cada uno de ellos, cuando en realidad una persona que siente que es tomada en cuenta siempre tendrá un desempeño aún mayor.

Ejemplo: tómate tu tiempo de hablar con cada uno de tus colaboradores, no tienes que programar una junta, pero, por ejemplo, si están los dos haciéndose un café, tómate el tiempo de preguntar qué tal proyecto, cómo se ha sentido con la carga de trabajo, etc.

En definitiva, muchas son las veces que he escuchado durante mis entrevistas que el motivo principal por el cual desean cambiar de trabajo es porque aunque tengan un muy buen sueldo, la empresa simplemente no les permite ser felices.

Esto, es simplemente una prueba más de que tu empresa tiene las de ganar si empleas bien tus herramientas y estrategias y, de que el dinero no da la felicidad.

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Escribe correctamente por estas 3 razones

Thu Sep 15 2016 18:01:54 GMT+0000 (UTC)

Escribir bien es lo que te distingue de otras empresas, por la calidad, la confianza y el claro entendimiento que transmites.


Si te soy sincera yo soy de las personas que si está de copiloto en el carro, te va a decir que al panorámico o al letrero de un restaurante le faltó la mayúscula, el acento, el punto al final o el signo de exclamación al principio. Y, por si eso fuera poco, también soy de las personas que busca errores ortográficos en cualquier menú, sea el restaurante que sea.

Al reflexionar sobre esto, pensé, ¿por qué es tan importante?

Otorgas confianza
Aunque no lo creas, el que otros te lean con buena ortografía genera una mayor aceptación y, por ende, confianza. 

Aumenta tu credibilidad 
En mi experiencia, te puedo compartir que cuando me he visto en una situación de trabajo y el cliente o proveedor presenta errores ortográficos en su material, inmediatamente desconfío y su trabajo pierde credibilidad. Ya que, si esa atención al detalle es la misma que utilizará en mi trabajo o para mi empresa, mejor no lo quiero, me lo pienso dos veces y busco a alguien más, ya que en eso recae mi propia credibilidad también.

Comunicas claramente
No escribir correctamente puede causarte muchos malentendidos, ya que en muchas ocasiones la falta de comas o puntos da otro significado a lo que estamos intentando comunicar. Tal como te lo mencionaba anteriormente, es la atención al detalle lo que marca la “sencilla” diferencia entre una empresa y otra.

En definitiva, ya sea una presentación, un menú, un folleto, una tarjeta de presentación o el contenido de tu página web, asegúrate de tener claro lo que quieres decir y una vez que lo hayas escrito, léelo cuantas veces sea necesario para cerciorarte de que en realidad tu mensaje está perfectamente redactado.

Para más consejos o servicios escríbenos a hola@esamaranto.mx

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Apps que agilizarán la gestión de tu negocio

Tue Sep 13 2016 15:02:28 GMT+0000 (UTC)
Conoce algunas herramientas que te facilitarán y agilizarán el manejo de tu empresa.


Actualmente a las empresas no les basta con hablar con sus colaboradores por correo electrónico o Skype, por lo que han comenzado a utilizar los grupos de Whatsapp o Telegram para comunicarse de manera inmediata con todos los integrantes de sus equipos e incluso con sus propios clientes.  

Slack 

Esta herramienta creada por Stewart Butterfield, se enfoca en brindarle a las empresas la posibilidad de crear canales de comunicación colaborativos que pueden cubrir varios grupos o proyectos de manera simultánea sin la necesidad de utilizar medios de comunicación que poseen un mayor enfoque familiar y/o personal.

Esta aplicación surgió con el objetivo de disminuir, incluso eliminar, la utilización del correo electrónico como medio de comunicación, ya que su uso se ha convertido, para muchos start-ups, en una herramienta ineficiente, enfrentando problemas tales como:

“No ha leído mi correo”. “Recibe muchos correos, no sé si va a leer el mío”. “Tu bandeja de entrada está llena”. “No puedo enviarte el archivo porque está muy pesado.”

Todos ellos provocando pérdidas de tiempo y problemas internos que son innecesarios y completamente evitables.

Por otra parte, Slack te permite obtener datos de otros servicios como lo son Twitter, Github, Dropbox, Google Docs, entre otros.

Beneficios

  • Existe una versión gratuita, excelente para equipos pequeños.
  • Facilita el trabajo en equipo.
  • Permite atender varios proyectos de manera simultánea.
  • Puede ser utilizada en iOS, Android, Mac y Windows Desktop.

YNAB

“You need a budget” es el slogan que utiliza YNAB para recordarnos la importancia del buen manejo de las finanzas personales y empresariales.

Jesse Mecham, creador de este software, desarrolló todo un método a través del cual explica, por medio de 4 reglas, la esencia de esta herramienta.

Regla 1: Sé más consciente de cómo utilizas tu dinero.

Regla 2:  Anticípate a considerar todos tus gastos posibles.

Regla 3: Sé flexible y ajusta tus finanzas a lo que es realmente necesario.

Regla 4: Siempre ahorra un poco de cada pago que recibas.

Para conocer más a fondo estas reglas, da clic aquí.

Beneficios

  • Descargable la versión gratuita por 34 días.
  • Puede sincronizarse con ciertos bancos.
  • Evitas las fugas innecesarias de dinero.
  • Permite destinar tu dinero a lo que es realmente necesario e indispensable.
  • Te permite estar al día con tu dinero y el de tu negocio.
  • Otorga conocimientos y métodos financieros que quizá antes no habías considerado.
  • Impulsa a desarrollar el hábito del ahorro.

SignEasy

Cuando estamos comenzando un negocio, son muchas las ocasiones en la que se nos pide la firma de documentos, lo cual no solo quita tiempo, sino que muchas veces es necesario imprimirlos, firmarlos y escanearlos, convirtiendo el proceso en algo molesto.

SignEasy, se presenta como la manera más fácil y rápida de firmar documentos. Lo único que tienes que hacer es importar tu documento, firmar y enviar.

Beneficios

  • Descargable la versión gratuita por 14 días.
  • Ahorra tiempo de trabajo.
  • Permite la firma de documentos desde cualquier lugar en tan solo minutos.
  • Funciona con distintas aplicaciones, tales como: Slack, Dropbox, Gmail, etc.
  • Permite la firma de documentos en PDF, Word, Pages, Excel, entre otros.
  • Agiliza las tareas administrativas.

Postcron

Esta herramienta te permite programar los posts de tus redes sociales, tales como Facebook, Instagram, Twitter, Pinterest, entre otras.

Ya sea que accedas desde tu cuenta de Facebook, Twitter y/o Google+, puedes programar hasta 10 posts de manera gratuita. Y, en caso de necesitar una herramienta más extensa, puedes contratar el servicio por precios bastante asequibles.

Beneficios

  • Ahorra tiempo de trabajo.
  • Fácil y práctico de utilizar.
  • Incrementa el tráfico en tus redes sociales.
  • Crea una mejor interacción con tu audiencia.
  • Te permite utilizar el tiempo para otras actividades y/o atender otras cuestiones laborales.

Aún cuando todas las herramientas mencionadas anteriormente tienen mucho que aportar a los emprendedores y sus empresas, las aplicaciones que requieras siempre dependerán de aquello que necesites resolver, la industria en la que se centre tu negocio y lo que desees realmente delegar.

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Cuídate de manera inteligente

Tue Sep 13 2016 14:59:03 GMT+0000 (UTC)
La salud, física y mental, es la herramienta más valiosa y, muchas veces, menos valorada por quienes desean emprender un negocio.


Cuando decidimos emprender, aprendemos a valorar en su totalidad lo que requiere y lo que significa brindarnos a nosotros mismos tiempo libre de calidad.

Donde dicho tiempo sea total y exclusivamente enfocado a descansarmente y cuerpo, y teniendo como objetivo principal el recargar las pilas cuanto sea posible para que al momento de reanudar actividades tengamos toda la energía necesaria a nuestra disposición.

Pero, ¿por qué es tan importante regalarnos estos momentos? Durante esta etapa, es común que situaciones tales como el estrés, las juntas inesperadas, la resolución de situaciones nuevas, el acoplarnos a un nuevo ritmo de vida e incluso atender cuestiones de trabajo hasta altas horas de la noche, disminuyan nuestras defensas resultando en un nivel de energía mucho más bajo.

Llegado este momento, todo se convierte en un punto de no retorno ya que el cansancio nos hace carecer de rendimiento y el poco rendimiento nos mantiene en un estado de cansancio puro.

Para evitar llegar hasta ese momento, es importante el no ignorar cuando tu cuerpo te pide un descanso y, sobre todo, acatar hábitos específicos como parte de este nuevo estilo de vida.

Abandona el síndrome de querer abarcarlo todo

Aunque es normal que en un principio, más si no cuentas con el apoyo de un equipo, sientas la necesidad de abarcar todas las necesidades de tu empresa. Y, que muchas veces, al no poder lograrlo, sientasfrustración y un nivel de estrés en demasía.

La solución está en priorizar aquello que sí es importante en ese momento. Muchas veces creemos que todo es prioridad, cuando en realidad hay ciertas actividades y tareas que sí pueden ponerse en pausa hasta que otras sean resueltas, lo importante aquí es que te des el tiempo de elegir de catalogarlas.

Establece horarios apropiados

Que los horarios de comida pasen a segundo plano es un extremo muy común entre quienes tienen un negocio propio.

Existen quienes sin darse cuenta se malpasan y hacen únicamente una comida fuerte al día y aquellos emprendedores que optan por comer varias veces al día, pero únicamente comida chatarra. Ninguno de estos extremos es bueno.

¿La solución? Hacerse consciente de la importancia de comer saludablemente, al menos 3 veces al día y en horarios establecidos. Recuerda, la alimentación le da vitalidad a la mente, quien es el principal motor para poder llevar a cabo el trabajo que necesitas y deseas desempeñar.

Consolida tus metas diarias, semanales y, si te es posible, mensuales

Es común que entre tantos asuntos que atender haya pequeñas tareas que se vayan rezagando o queden inconclusas.

Esto sucede porque, como buenos emprendedores, hay ideas que surgen sobre la marcha, por lo que es común arrancar con una idea, pero al momento de surgir otra, esta queda en pausa, y así sucesivamente.

Cuando miramos atrás, existen una serie de ideas, tareas o planes que no tienen ni pies ni cabeza y que es necesario ordenar.

Por ello, la organización es tan importante y primordial al momento de querer cumplir metas diarias que con el tiempo se verán reflejadas en los resultados mensuales.

Toma en cuenta tu autocontrol emocional

Sin importar la situación que estemos viviendo, es muy importante aprender a canalizar las emociones que van surgiendo a lo largo de nuestros días.

Emociones tales como la frustración, el miedo, el enojo o la incertidumbre pueden drenar nuestra energía y llevarnos a pensamientos menos optimistas sobre nuestro negocio.

Por ello, será importante canalizarlos y transformarlos hacia algo positivo.

Por ejemplo, si estás trabajando con un cliente complicado, en lugar de enfocarte en el enojo o la frustración que te provoca, será mejor centrar esa energía en el buen trabajo que te es posible ofrecer para demostrar que se puede tener confianza en ti, tu trabajo y, por ende, tu empresa.

Haz pausas

Si en tu vida laboral trabajaste en algún momento en un corporativo o una empresa con políticas muy rígidas, sabrás que la cultura que se maneja dentro de ellas es la de “siempre estar ocupado”, aunque tan solo estés pretendiendo estarlo.

Aquí, es común que la gente que trabaja se sienta culpable al platicar con el de al lado, yendo a comprar algo de comer o incluso va como bólido a la cocineta por un café por miedo a que su jefe, o jefa, piense que no está siendo productivo.

Esto es un error, ya que un esfuerzo repetitivo conlleva a unagotamiento mental y, con el tiempo, también físico.

Por ello, al momento de iniciar un negocio propio es importante darnos espacios para hacer pausas, alejar un poco los ojos de la pantalla a través de la cual trabajamos todo el día, escuchar una canción que nos guste, distraernos un poco para que la mente descanse y pueda incluso, ser más creativa.  

Desconéctate

Estoy segura de que ya habrás escuchado anteriormente la frase: “Desconéctate para conectar.”

Esta frase explica el pilar de este artículo, ¿a qué me refiero? Es importante que no pierdas de vista tu vitalidad, que tengas clara tu razón de hacer todo lo que estás realizando y determines correctamente el motivo por el cual decidiste emprender.

Muchas veces, perdemos el sentido de esto por dejarnos llevar de manera continua y pasar de una idea a otra, de solucionar un problema a otro o de pasar de un proyecto a otro, sin siquiera asimilar lo que estamos viviendo o aprendiendo.

Además, es primordial darnos el tiempo de reflexionar sobre todo lo que estamos creciendo. Al ser conscientes de esto, nuestra fuerza interna nos permitirá transformar cualquier obstáculo en una gran oportunidad a lo largo de nuestro camino emprendedor.

Es importante que no pierdas de vista tu vitalidad, que tengas clara tu razón de hacer todo lo que estás realizando y determines correctamente el motivo por el cual decidiste emprender.

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Valora el tiempo de los demás tanto como el tuyo

Wed Jul 13 2016 06:26:04 GMT+0000 (UTC)
Es sumamente necesario que valoremos tanto el tiempo que invertimos en cada cliente como el que ellos invierten en nosotros.


En el mundo de los negocios es común sentir que nos falta tiempo para terminar con los pendientes, entregas o citas con clientes. Por ello, siempre intentamos aprovechar al máximo nuestro tiempo, pero, ¿respetamos de la misma manera el tiempo de los demás?

Ante esta pregunta pensé mucho en mi artículo previo Cómo ser puntal, en donde te platicaba sobre cómo es que la organización y elinterés no solo te ayudan a cumplir con aquello que necesitas realizar, sino que además al cumplir en tiempos, contribuyes a la generación de confianza entre tú y las personas con quienes te desenvuelves en elámbito profesional.

Ahora bien, cómo se afrontan las situaciones en las que el tiempo de los demás es crucial e igual de importante que el nuestro.

Si bien es verdad que a muchos de nosotros no nos gustan las juntas porque en la mayoría de las ocasiones son innecesarias y únicamente nos roban tiempo productivo, siempre será imprescindible que tú asistencia sea de manera puntual.

Te pongo un ejemplo. En muchas ocasiones me ha tocado que clientes me citen a junta para tratar algún tema en específico. Al acordar la hora, todos confirmamos la disponibilidad y aseguramos que estaremos ahí para revisar y/o resolver cualquier situación.

Yo me considero una persona puntual, por lo que organizo mis días acorde a las reuniones de trabajo que pueda tener. En esta ocasión diremos que la junta es a las 4:00 de la tarde, por lo que yo llegaré alrededor de las 3:50 tomando en cuenta el tiempo para estacionarme, subir escaleras, hablar con la recepcionista y acomodarme en la sala de juntas. Pero, ¡oh sorpresa! Dan las 4:00 de la tarde y es típico que comience un show.

Iniciamos con la persona que argumenta que aún tiene que ir por su café, seguida de aquella que apenas va a poner la presentación un USB para que puedan proyectarla y, por otro lado, encontramos a otra persona, normalmente el director que es quien tendría que dar el ejemplo de la puntualidad, excusándose porque salió tarde de la reunión anterior. Incluso, siempre existe alguien que inicia el “small talk” y bastará con que otra persona opine sobre el tema para que la reunión inicie aún más tarde.

En consecuencia de todo lo anterior, la junta comenzará a las 4:30 de la tarde. En estos 30 minutos que acaban de pasar, todos los miembros del equipo perdieron tiempo productivo de trabajo que tendrán que reponer después. Además, es probable que algún asistente, o varios, se sientan desmotivados al notar la falta de compromiso por parte de los demás.

Estos panoramas son más comunes de lo que creemos, pero no por eso quiere decir que sean los indicados para trabajar. Por ello, como siempre digo, es necesario respetar el tiempo de los demás tanto como tú deseas que respeten el tuyo.

Ya sea que tengas una reunión de trabajo en una empresa, una comida de negocios o incluso una llamada para atender un tema determinado. Evita disponer del tiempo de otros, todos tenemos compromisos, pendientes e incluso temas personales que atender.

Asimismo, y en el caso de que seas tú quien esté esperando a que comience la reunión, llegue tu cliente a al restaurante o estés esperando una llamada, toma tú la iniciativa y hazles ver de manera educada que tú ya estás listo y que el tiempo programado ya está corriendo.

A continuación te comparto algunas prácticas que te servirán para optimizar tu tiempo y  el de los demás.

1. Notifica con tiempo

Si vas a llegar tarde ten la cortesía de avisar al menos con una hora de antelación. En caso de que no puedas atender presencialmente a una reunión avisa al menos con un día de anticipación y ofrece una solución; por ejemplo utilizar Skype para poder acudir virtualmente.

2. Evita interrumpir

Si llegas tarde recuerda que esta junta ya ha iniciado sin ti y no hay necesidad de que rompas el ritmo o desconcentres al equipo compartiendo el por qué de tu retraso. En este momento únicamente debes centrar tu atención en integrarte al tema en cuestión.

3. Presta atención

Escucha atentamente lo que tu cliente o tus compañeros de equipo están compartiendo, ya que si no lo haces, además de quedar mal, estarás haciéndoles perder tiempo y te estarás restando tiempo productivo a ti mismo.

4. Sé conciso

Prepara la información que vas a compartir antes de llegar. Ser concisos evita que abusemos deliberadamente del tiempo de otros y fomentaremos reuniones prácticas y dinámicas.

5. Llega con tiempo

Si te toca exponer o dar una plática, llega con el tiempo necesario para comprobar que todo está en orden y funcionando; laptop, proyector, pizarrón, internet, micrófono, etcétera.

6. Adminístrate bien

Protégete y protege a tus clientes administrando bien tus tiempos. Esto los hará sentirse cómodos y con la certeza de que pueden confiar en ti. No olvides: respeta el tiempo de los demás, tanto como tú deseas que respeten el tuyo.

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Abre tus ojos a las nuevas oportunidades

Wed Jul 13 2016 06:24:59 GMT+0000 (UTC)

Si eres lo suficientemente perceptivo, podrás aprender algo nuevo de toda experiencia para tu camino emprendedor.



Hace unos días un futbolista reconocido a nivel mundial hizo la siguiente declaración ante los medios: “Era lo que más buscaba, pero no se me dio.”

Por un momento me vi reflejada en su declaración y pensé en cuántos emprendedores no habría allá afuera que quisieran un día sí y dos no tirar la toalla ante su gran ilusión por perseguir sus sueños.

Porque aunque sean pocos quienes se atrevan a hablar de ello, es una realidad que el camino emprendedor supone mucho esfuerzo,dedicación, perseverancia, creatividad y sobre todo, abrir los ojos ante las oportunidades que otros no pueden ver. Es precisamente de esto de lo que te hablé en mi artículo anterior El mundo emprendedor es de los valientes.

Y me llamó tanto la atención su declaración, no porque no fuera válida, sino porque la diferencia entre alcanzar lo que deseamos y no alcanzarlo se define precisamente por el momento en el que más deseamos tirar la toalla. ¿Y cómo no llegar a ese punto de querer tirar todo por la borda?

Busca oportunidades

Uno de los aspectos clave de emprender es permitirte estar abierto a la posibilidad de que en cualquier momento puede surgir unaoportunidad de negocio. Eso sí, no esperes a que llegue sola.

Ejemplo: Cuando decidí emprender no sabía por dónde empezar. Tenía claro a lo que quería dedicarme, en lo que era buena, pero no tenía ni idea de a quién ofrecérselo. Mi primer intento fue acercarme vía correo electrónico a aquellas personas que yo consideré que podrían estar interesadas en mis servicios.

Llegué a enviar más de 50 correos en un día, de los cuales solo 3 contestaron y entre esos correos había distintas respuestas: “Gracias, pero cuento con alguien que me ayuda con eso”, “No tengo presupuesto, “Muchas gracias”.

Todos los demás, quedaron olvidados en el silencio. Y sí, en su momento me desilusioné, ya que en realidad pensaba que mi idea era magnífica y que de 50 al menos 30 me responderían. Mi sorpresa fue darme cuenta de que prospectar clientes toma más tiempo, más esfuerzo y un mejor enfoque del que consideré.

Mi aprendizaje se dio cuando llegó un momento en el que ir descartando aquello que no funcionaba me estaba acercando cada vez más a aquello que sí. ¿Qué tal?

Aliméntate de la creatividad

Hace unos días leía un artículo que hablaba sobre cómo existen dos características importantes para alcanzar el éxito: la perseverancia y la creatividad. Lo analicé y me di cuenta de que esto efectivamente es una realidad, por lo que lo visualicé de la siguiente manera: un niño pequeño logra proponer ideas grandiosas porque no frena su imaginación y cree en la magia de sus ideas.

Desgraciadamente conforme crecemos le permitimos al mundo el  sesgar nuestra opinión y el derecho a conectar “A con Z” en lugar de “A con B”. Pero las grandes ideas únicamente surgen cuando nos permitimos conectar “A con Z” sin verlo como algo equivocado, sino como una nueva oportunidad de visualizar las cosas desde una nueva, y más fresca, perspectiva.

Para alcanzar el éxito, la clave está en salirnos de lo convencional.

Abordar un proyecto desde distintos frentes es algo que observo día con día en los emprendedores a mi alrededor. Esto se debe a que en un mundo tan competitivo, descubrir una nueva forma de abordar un problema, un proyecto o una idea es como ofrecer una piedra preciosa a un cliente.

Ya lo he compartido con ustedes anteriormente, pero nunca está de más repetirlo, para alcanzar el éxito la clave está en salirnos de lo convencional.

Ejemplo: El año pasado tuve la oportunidad de participar en el desarrollo de un plan de estudios, para niños y adolescentes, enfocado a desarrollar sus habilidades de emprendimiento. El reto realmente lo enfrenté al momento de tener que plantear temáticas de adultos, pero con un enfoque más atractivo, divertido y dinámico.

Al final del proyecto me di cuenta de que la creatividad es necesaria emplearla aún cuando se es un adulto, ya que esto hace que una idea se transforme en algo con un potencial aún mayor, que no solo se queda más grabado en la gente con la cual se trabaja, sino que abre el panorama a nuevos enfoques, nuevos retos y nuevas soluciones.

Céntrate en lo positivo

Todos conocemos al tipo de personas que suelen enfocarse en lo negativo en lugar de fomentar el positivismo ante un plan o una idea. Por ello, y para un emprendedor, es incuestionable el rodearse de gente que inspira, que apoya, que conduce y guía nuestra propia fortaleza y nuestros esfuerzos hacia la meta.

¿Por qué? Porque es una realidad que además de todas las satisfacciones que trae consigo, al largo plazo, el emprender, también habrá momentos en el que el camino se llene de obstáculos, de retos o de dudas.

Ejemplo: Recuerdo en mis inicios a una persona en particular que me cuestionó el cómo le había hecho para tomar la decisión de emprender, cómo es que esto era posible sin quedarme en el intento e incluso me aseguró que me “odiaba” por atreverme a hacer lo que muy poca gente se propone alcanzar, pero más allá de tomármelo personal hice una introspección haciéndome consciente de que todo es posible si uno realmente quiere lograrlo.

¿Cuánto tiempo va a tomar? No lo sé. ¿Cuántos intentos va a tomar? Tampoco lo sé. Pero lo que sí sé es que va a valer completamente la pena. Así que tú también sigue adelante.

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El mundo emprendedor es de los valientes

Thu Jun 23 2016 22:49:07 GMT+0000 (UTC)
La valentía es una de las más grandes características que una persona debe poseer al momento de tomar la decisión de convertirse en emprendedor.

¿Cuántas historias de gran éxito conoces en tu círculo social? Y, ¿por qué el deseo de ser exitoso no lo es todo? Charles Luckman, empresario y arquitecto estadounidense, solía decir que el éxito es un viejo trío compuesto de habilidad, oportunidad y valentía.

Y ya que si bien para emprender un negocio hay que tener bien en claro las habilidades con las cuales contamos y que para generar clientes hay que ir en búsqueda de oportunidades, la valentía es el motor que nos permite seguir adelante en el camino que supone formar parte del mundo del emprendimiento.

“Cuando tienes ante ti dos opciones y decides tomar la oportunidad de arriesgarte ante la posibilidad de detenerte, eso es a lo que yo llamo valentía.”

Entonces, ¿qué es precisamente la valentía? En realidad, la valentía es la manera en la que nos enfrentamos a la incertidumbre causada por nuestras propias dudas y miedos, siendo ésta la que, en ocasiones, se antepone a aquellos aspectos negativos que buscan frenar todo por lo que trabajamos día con día. Así que, cuando tienes ante ti dos opciones y decides tomar la oportunidad de arriesgarte ante la posibilidad de detenerte, eso es a lo que yo llamo valentía.

1. Valentía significa creer

Después de 35 años persiguiendo su sueño, Diana Nyad; escritora, periodista y nadadora profesional, consiguió a sus 64 años nadar sin jaula protectora y sin aletas desde Cuba hasta Florida. No fue sino hasta después de 53 horas de nado, y con 4 intentos previos fallidos, que logró llegar a la meta alcanzando un éxito personal, y profesional, por el cual trabajo durante más de la mitad de su vida.

En el mundo del emprendimiento es necesario hacer intentos, tomar acciones a prueba y error, planear, enfrentar cambios, incertidumbres, tomas de riesgo, entre muchas otras situaciones que pueden aparecer como obstáculos imposibles de sobrepasar.

La diferencia, entre unos emprendedores y otros, surge cuando a pesar de todo lo anterior, sobresalen aquellos que encuentran la manera de volverlo a intentar, dedicarle más tiempo o incluso tomar una pausa, reflexionar, pero teniendo muy en claro que mañana es necesario seguir adelante.

https://www.ted.com/talks/diana_nyad_never_ever_give_up?language=en 

2. Valentía es igual a paciencia

Muchos emprendedores se quedan en el camino porque creen que el éxito es algo que se construye fácilmente en meses o pocos años. A éstos, aún cuando trabajen duro, alcancen objetivos y sigan avanzando, no les es suficiente y optan por desistir debido a la impaciencia.

Ahora, aunque es posible armar planes de trabajo o los ya conocidosmilestones, esto no nos asegura que fechas, objetivos o la misma empresa no vaya a requerir adaptarse a algo distinto en algún momento. Por lo que, para emprender, hay que ser lo suficientemente valientes para saber y aceptar que la paciencia es aprender a esperar a que el trabajo; de días, meses o años, sí llegará a rendir sus frutos.

3. Dar "no" como respuesta refleja valentía

Anteriormente, en mi artículo Sé asertivo y di que NO, te platicaba sobre la importancia de aquellas situaciones en las cuales es mejor dar un negativo como respuesta. Si bien responder con un “no” puede sorprender a la persona a la que te estés dirigiendo, hacerlo te mantendrá fiel a aquello que deseas alcanzar para ti y para tu empresa.

Además, sabemos que dar un “sí” como respuesta es realmente fácil y son muchas las personas que lo hacen aún sabiendo que no podrán comprometerse o cumplir con lo acordado. Una vez más, la valentía de un emprendedor reside en su capacidad de atreverse a decir que “no” cuando eso es lo que realmente desea comunicar.

4. Es de valientes pedir ayuda

Como emprendedores muchas veces nos queremos demostrar a nosotros mismos que podemos absolutamente con todo; prospectar clientes, hacer llamadas, responder correos, actualizar las redes sociales diariamente, hacernos cargo de los pagos, pensar en estrategias nuevas de comunicación, etcétera. Y encima de esto, creemos que no requerimos ayuda o apoyo de nadie.

Es importante recordar que la gente realmente exitosa ha llegado hasta esa cumbre gracias a un trabajo colaborativo, por lo que solicitar apoyo, opinión o consejo refleja no solo valentía, sino la humildad de aceptar que habrá ocasiones en las que nuestros tiempos o nuestro conocimiento se vea limitado y sean otras personas quienes nos ilustren o guíen en nuestro propio camino emprendedor.

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Emprender, ¿cuál es el mejor momento?

Sun Jun 12 2016 07:21:42 GMT+0000 (UTC)

Autora: Paola Quintal


Como todo emprendedor, hace unos días decidí que era el momento ideal para salirme nuevamente, y completamente, de mi zona de confort. ¿Cómo lo hice? Presenté Amaranto durante las Noches de Pitcheo; evento organizado por Disruptive Angels en las instalaciones del Cowork. Y si bien en este artículo no les compartiré mi experiencia durante este gran evento, sí voy a hablarles de un tema que fue mencionado brevemente por uno de los expositores. 

La pregunta fue fácil y rápida, ¿cuál es el momento ideal para emprender? Y el expositor en cuestión se contestó a sí mismo y hacia el público: "Ahora mismo". Asentí desde lo más profundo de mi ser, ya que desde mi experiencia puedo afirmar que el mejor momento es ahora. Pero como todo, eso lo descubrí ya que había yo comenzado el proceso de emprender, una vez que ya había decidido renunciar a mi último trabajo dentro de una empresa reconocida, con horario fijo y sueldo asegurado. 

"¿No te dio miedo?", me preguntan muchas personas cuando se enteran de cómo llegué hasta aquí. Mi respuesta siempre ha sido: "No, nunca me ha dado miedo." Y es una realidad, ¿miedo a qué? La realidad es que un emprendedor, es emprendedor porque confía en sus capacidades para serlo. Y no solo eso, sino que además, está siguiendo su pasión, su sueño. Y por si no fuera poco, tiene sus razones bien claras. Te comparto las mías, las cuales seguro serán muy afines a las de cualquier otro emprendedor que conozcas:

  • Deseo de ser dueña de mi propio tiempo.
    Muchos emprendedores, incluyéndome, nos quejamos de los horarios rutinarios de las empresas. Y, si bien es cierto que los horarios de trabajo de un emprendedor se extienden hasta llegar a los fines de semana sin descanso, ahora estás trabajando esas horas para ti, para tu empresa y para alcanzar tus propios sueños.
  • Evitar rendirle cuentas a un jefe.
    A lo largo de mi experiencia laboral me he dado cuenta de la cantidad de jefes que no saben valorar los excelente equipos de trabajo que conforman sus empresas. Esto, o simplemente no les brindan las oportunidades de crecimiento, de opinión o de responsabilidades que se merecen. ¿Qué mejor que ofrecérselas uno mismo y sin pasar tragos de agua amargos? 
  • Querer hacer las cosas bien.
    Yo soy de las personas que está de acuerdo con la frase: "Si quieres hacer las cosas bien, hazlas tú mismo." Y digo que es una realidad porque siempre nos topamos con gente que se conforma con el mínimo esfuerzo, mentalidad con la cual no comulgo. 
  • Evitar entrar en los  procesos jerárquicos.
    Aún cuando las jerarquías empresariales están desapareciendo, tener que formar parte de una larga lista de aprobaciones para poder realizar el trabajo que te corresponde es, por decir lo menos, terrible. Cuando uno emprende su negocio, sí, también pasa por procesos, pero casi siempre la información llega lista para que realices tu trabajo. Y sino, al menos puedes negociar tus propios lineamientos, tiempos y entregas.

Y es cierto, no lo voy a negar, ingenuamente yo creía que el proceso sería más fácil, que al primer intento todo iba a resultar en un cliente aceptando mis propuestas, pero a pesar de esto, sigo aquí, informándome, acudiendo a eventos, abriéndome puertas que quizá alguien más asumió que estaban cerradas. La realidad es que todo es cuestión de cómo nos tomemos las oportunidades y que estemos realmente dispuestos a aprender de absolutamente todo el proceso que nos hará llegar a donde deseamos llegar, y llevar, a nuestras propias empresas.

Por lo que, si llevas tiempo dándole vueltas en tu cabeza a esta opción de vida, si sientes que es tu pasión, si estás convencido. Yo te lo reafirmo, el momento es ahora.

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Cómo enfocarte en lo que otros no ven

Thu Jun 09 2016 15:06:53 GMT+0000 (UTC)
Para encontrar respuestas nuevas es necesario que veas con ojos frescos cualquier situación u oportunidad.


Toda mi vida me he sentido identificada con la frase que argumenta que las reglas están para romperse.

Este mismo pensamiento fue el que me llevó de trabajar en un corporativo a una agencia de publicidad al hacerme consciente de que mi gran fuerte es trabajar en un ambiente que me permita observar,analizar y proponer.

Con el tiempo, y al tomar la decisión de dar inicio a mi propia empresa, volví a caer en cuenta de que la libertad es un término que está ligado con algo sumamente importante al momento de emprender, la creatividad.

Durante todo este camino de aprendizaje, la creatividad ha sido mi aliada al momento de pensar en el rumbo de mi empresa.

Como todo emprendedor, uno tiene que abrir los ojos y ver el mundo de una manera distinta, bajo un enfoque que nos permita identificar oportunidades donde otros aún no las han encontrado.

Analicemos juntos dos maneras de cómo esto es posible cuando nos permitimos adoptar distintas maneras de trabajar y visualizar nuestro entorno laboral.

Trabaja gratis

¿Cómo? ¿Qué trabaje qué? ¿Y luego yo de qué vivo? Estas son algunas de las muchas preguntas que nos haríamos en un contexto común si alguien se atreviera a plantearnos que trabajemos gratis.

Hace muchos años, recuerdo que una reconocida periodista mexicana afirmó que durante su juventud trabajó gratis en muchas ocasiones con la visión de que en un futuro esto le abriría muchas puertas. Mi experiencia hoy día me reafirma que tenía razón.

Pero esto no fue siempre así, ya que debo confesar que antes de emprender esta idea me parecía completamente fuera de lugar y descabellada, por decir lo menos. Hoy día, afortunadamente, comprendo perfectamente lo que significa.

Trabajar sin recibir un sueldo no solo nos otorga la posibilidad de sembrar semillas que en un futuro pueden germinar y rendir grandes frutos, sino que también nos permite dar a conocer nuestra forma de trabajar, el compromiso, la pasión y la calidad con la que nos desenvolvemos en nuestras respectivas áreas.

Además, si lo analizamos bien, esta es una gran oportunidad de utilizar la creatividad a nuestro favor y planear nuevas estrategias para llegar a aquellas personas que pudieran estar interesadas en incorporarnos a sus respectivos equipos de trabajo.

“Cuando hayas dejado todo aquello que es seguro a un lado, te darás cuenta de que la creatividad se ha convertido en tu mejor aliada.”

Ábrete a la imperfección

La creatividad posee varios factores que la complementan, tales como: conectividad entre elementos, la imaginación productiva, la flexibilidad, entre muchos otros. Pero, un elementos clave, que nos permite visualizar aquello que otros simplemente pasan por alto, es nuestra apertura y sensibilidad para detectar problemas.

Sé que puede sonar extraño o un tanto pesimista, pero permíteme explicarte porque en realidad significa todo lo contrario. Al ser personas creativas somos aún más receptivos al mundo en general; situaciones, personas u objetos. Y, es precisamente el que observamos todo a detalle lo que nos mantiene en actividad creativa, obligándonos a estar en una constante búsqueda de caminos distintos o nuevas respuestas.

En definitiva, ser una persona creativa te otorga posibilidades infinitas para ver, analizar y proponer. Hoy, es momento de comenzar a hacer las cosas distintas en tu negocio con la finalidad de dar inicio a nuevos y mejores proyectos.

Confía en que tu tren de pensamiento sí está preparado para otorgar ideas frescas, nuevas y diferentes a tus clientes.

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Creer, crear y crecer.

Thu Jun 02 2016 18:11:00 GMT+0000 (UTC)
Creer en ti, en tu propósito y en tu pasión te ayudará a tener la fortaleza en los momentos que más desees detenerte.


Hace unos días, y como parte de los muchos emprendedores que buscan comprender de una manera más profunda al mundo, tuve ese gran sentido de urgencia por encontrar contenido de valor que me hiciera sentir nutrida a nivel emocional. En términos más concisos, estaba en búsqueda de inspiración.

En este punto, y como en ocasiones anteriores, tuve la gran suerte de descubrir una plática de TEDxTED es una organización sin fines de lucro que comparte, alrededor del mundo, grandes ideas por medio de pláticas que abarcan distintos enfoques y temas.

Esta plática en particular, Dulces son los frutos de la adversidad, impartida por la actriz mexicana Karla Souza, me permitió analizar y sacar mis propias conclusiones acerca de la importancia de confiar en quiénes somos, en lo que hacemos y al lugar al cual deseamos llegar por medio de nuestro trabajo. Entonces, ¿qué debemos hacer en nuestros momentos de mayor incertidumbre?

Confía

Sí, todos sabemos que el reto del emprendedor es grande, pero algo que solemos olvidar es que mucho recae en nuestra capacidad de creer que somos capaces de alcanzar el éxito. Mantener una actitud optimista nos brinda la capacidad de ver oportunidades en lugares donde otros solo logran visualizar puertas cerradas.

Situación: Tienes una junta con un cliente prospecto el cual, por recomendación, confía en tu empresa. Éste te expone sus necesidades afirmando que cumplir con los requerimientos que solicita puede ser complicado. Ahora, en este momento, y para aquellos negocios que solo buscan cumplir por cumplir, lo más sencillo sería afirmarle al cliente que, en efecto, ejecutar ciertos lineamientos es imposible, pero a diferencia de ellos, tú y tu negocio deben entrar como diferenciador con la confianza de poder ofrecer soluciones con base en la experiencia.

Tan solo piensa en esto, si esta persona se puso en contacto contigo entre, probablemente, muchas otras opciones y tienes la oportunidad de demostrar todo aquello que tu negocio puede ofrecer, ¿qué te detiene? Ganarte la confianza de tus clientes sí depende también de la seguridad con la cual te desenvuelvas ante ellos.

Crea oportunidades

En relación al punto anterior, recordemos lo siguiente: “[…] ver oportunidades en lugares donde otros solo logran visualizar puertas cerradas.”

Crear oportunidades en realidad significa salirnos de nuestra zona de confort, que para este punto sabemos es una constante si deseamos sobrevivir en un mundo lleno de gente emprendedora. Por ello, la mejor manera de hacerlo es atreviéndonos a hacer las cosas de una forma distinta: entablar conversaciones con distintos tipos de personas, acudir a eventos de emprendedores aún sin conocer a nadie, etcétera. Las oportunidades surgen muchas veces de donde menos lo consideramos.

SituaciónLinkedIn es una de las mejores herramientas para crear un primer contacto con gente afín a tu área de negocio. A mí en lo particular me sucedió tras recibir una solicitud de una persona del área de comunicación que no conocía.

Su información de contacto me resultó interesante y decidí escribirle ese mismo día; en dicho mensaje le comenté sobre mi experiencia, mi empresa, sus servicios y cómo consideraba que podría resultar interesante trabajar en conjunto. Horas más tarde, recibí un correo con una propuesta de día y hora para vernos.

Mi aprendizaje más grande fue el darme cuenta de que nadie nos limita de crear oportunidades y que no perdemos nada con arriesgarnos.

Recuerda, el no ya lo tienes, ¿qué vas a hacer para obtener el sí?

Enfócate

La vida de un emprendedor se rige, entre muchos otros aspectos, por el cambio. Esto, en ocasiones, nos orilla a resolver situaciones a prueba y error con la finalidad de alcanzar objetivos y metas en concreto, cuando en realidad, y desde un inicio, podríamos utilizar un buen enfoque para obtener de una manera más confiable aquello que deseamos para nosotros y nuestras empresas.

Situación: Al vivir largas jornadas laborales, darnos cuenta de que el trabajo no se termina o no llega, es normal que surja el momento en que nos cuestionemos: “¿por qué estoy haciendo esto?”

Si actualmente te es difícil responder esta pregunta, es probable que tu enfoque no esté claro, que éste haya evolucionado o simplemente que aún sea inexistente. Ahora bien, si notas que tu enfoque actual no está dando resultandos, es válido redirigirlo hacia una nueva dirección que resulte mucho más favorable.

Aprende

Al mantener vivo el deseo por aprender tendencias nuevas sobre tu área de negocio, el mundo, idiomas u otras culturas estás alimentando tu creatividad e incorporando nuevas habilidades a tu vida diaria. Lo habrás escuchado anteriormente, pero es una realidad que en un mundo que está en constante cambio es inevitable no adaptarnos y ofrecer servicios, productos o soluciones que satisfagan lo que el público solicita.

Situación: Obsérvate desde afuera como si tú fueras el cliente. ¿Qué preguntas te harías? ¿Qué dudas te surgirían? ¿Cuáles serían tus requerimientos? ¿Qué esperas del producto o servicio que ofrece tu empresa? ¿Qué está haciendo la competencia? ¿Qué necesitas mejorar? ¿Qué hay de nuevo allá afuera? Adelantarnos a las expectativas o preguntas de un cliente es también una forma de aprender sobre nuestro propio negocio.









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Si tienes algo que decir, dilo.

Thu May 26 2016 00:39:29 GMT+0000 (UTC)
Decir que la comunicación es la encargada de solucionar cualquier problema es hablar de palabras mayores, sobre todo cuando ésta se utiliza inadecuadamente.


Existen varias razones por las cuales tenemos miedo de opinar, de proponer e incluso de responder cuando es necesario. La primera, por supuesto, es el miedo.

Ese temor de equivocarnos, de responder de forma incorrecta, de no cumplir con las expectativas de quienes están a nuestro alrededor e incluso miedo de perder nuestro puesto de trabajo.

Si alguna vez te has cuestionado de dónde surge ese sentimiento por todo lo anterior, yo te puedo afirmar que, en ocasiones, se da por aprendizajes e ideas preconcebidas en las que se ha creído erróneamente que únicamente quienes tienen un puesto superior poseen la última palabra ante cualquier toma de decisión, por más insignificante que ésta parezca.

Afortunadamente, esto ha ido cambiando y, hoy día, el expresar libremente lo que opinamos con respecto a un tema, sucede gracias a un canal de comunicación mucho más abierto a opiniones, temas y soluciones.

De esta manera, la comunicación pasó de ir en una sola dirección a satisfacer nuevas necesidades, adaptándose a las nuevas generaciones que tienen hambre no solo de aprender y ser escuchadas, sino de crear.

¿Y qué sucede al permitir que nuestros equipos de trabajo se comuniquen abiertamente?

Reafirma la confianza

Tanto cuando se nos permite opinar como cuando le cedemos la palabra a alguien de nuestro equipo estamos reafirmando la confianza. El estar abiertos a escuchar hace que la otra persona se percate de que su opinión puede o ya está generando algo de valor. Y lo más importante es que dicha seguridad será reflejada y transmitida a los clientes, creando una cadena de confianza ante una comunicación fructífera y favorable.

Ejemplo: En una ocasión me tocó participar en una junta de trabajo a través de la cual iba a tener mi primer acercamiento con un cliente. Durante todo la junta escuché atentamente lo que éste quería, lo que le parecía correcto y, sobre todo, aquello que no creía tan conveniente.

Al salir de la junta, pensaba en cómo sería la mejor forma de comunicarle a mi equipo todas mis inquietudes. Y aún cuando tuve un instante de duda acerca de si mis comentarios al respecto agregarían valor, fue gracias a que decidí hacerlo que di pie a que todos pudieran darse cuenta de que había una gran necesidad de abrir los canales de comunicación para que así todos estuviéramos en un mismo canal que nos permitiera ir hacia un mismo rumbo sin cometer errores innecesarios.

Relacionado: 5 claves para proyectar confianza

Favorece al compromiso

Una comunicación abierta y saludable ayuda a potenciar la participación de quienes trabajan en una empresa. Esto, gracias a que la oportunidad de brindar ideas frescas fomenta la motivación para seguir creando, sintiéndolo como un reto personal.

Entre más fluya la comunicación en distintas direcciones, mayor la participación efectiva entre los miembros de un equipo y mayor su compromiso por demostrar que aquello que aportan realmente genera un valor a la empresa y a los clientes.

Ejemplo: He tenido la oportunidad de presenciar un mismo problema, pero resuelto por dos equipos distintos y con resultados completamente opuestos. La razón por la cual los resultados fueron diferentes fue precisamente por cómo fue presentada la necesidad a satisfacer.

La primera fue comunicada en torno a un regaño, en donde se habló de los fallos y se les exigió que solucionaran el problema, pero sin mucha más información de por medio.

Por el contrario, al segundo equipo se le dio a conocer la insatisfacción del cliente, pero con la ventaja de saber aquello que se podría reutilizar y cómo es que uniendo todas y cada una de las fortalezas de los miembros participantes podrían alcanzar el objetivo.

Escuchar esto, hizo que el equipo se sintiera aún más comprometido con dar buenos resultados, porque sabían que aún habiendo cometido un error, sus habilidades eran aptas para alcanzar la meta.

Qué diferencia, ¿cierto?

Estimula el desarrollo grupal

Tomando en cuenta que todo equipo de trabajo está en constante evolución, debes saber que tu rol como emprendedor, líder o jefe, es el de crear las condiciones para que la comunicación no sea el impedimento por el cual un grupo no pueda evolucionar, formarse o transformarse en algo aún más grande.

Si leíste mi artículo Cómo no convertirte en un mal jefe, sabrás que es sumamente importante escuchar, motivar y guiar. Y, ¿cómo se logra esto? Abriendo los canales necesarios para que todos los integrantes de una empresa puedan transmitir sus preguntas, inquietudes o ideas, con la finalidad de que se sientan en un ambiente cómodo para cumplir con lo estipulado. Ojo, dije cómodo, no en una zona de confort, porque lo que deseamos impulsar con la comunicación abierta es que el equipo sienta que tiene un reto delante, no algo rutinario con lo cual cumplir por cumplir. Esto, entre otras variables, es lo que estimula a un equipo a querer seguir creciendo.

Ejemplo: Es importante pedir a un jefe o líder de proyecto que brinde retroalimentación sobre el desempeño que uno está teniendo tanto en un proyecto en particular como a nivel personal. Pero, el que un líder tome la iniciativa de darle a conocer sus fallos, sus fortalezas, así como las áreas de oportunidad que tiene cada miembro de su equipo, alientan a que éste desee mejorar e incluso desarrollar nuevas habilidades.

En este punto, y como emprendedor, debes saber que todo está en cómo decimos las cosas. Ya que si tú logras comunicarle a tu equipo todo aquello que necesitan saber adecuadamente, ya estás del otro lado.

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Cómo ser puntual

Wed May 18 2016 17:26:58 GMT+0000 (UTC)
Serlo nos permite estar siempre en el lugar correcto y en el momento indicado.


“Me quedé atorado en el tráfico”. “En 5 minutos llego”. “Ya voy llegando”. “Solo paso a comprar un café y estoy ahí”. “Me tocó un accidente en el camino”. “Vamos a esperar a que lleguen todos”.

Estos son simplemente algunos ejemplos, de los muchos, que se utilizan para justificar la impuntualidad en una empresa.

Por estas mismas razones, llevo ya muchos años cuestionándome el motivo por la cual a las personas les parece imposible el hecho de poder llegar a tiempo a sus reuniones de trabajo o a realizar una entrega en los tiempos establecidos. Llegando a dos conclusiones, la primera es que esto sucede por la falta de organización y la segunda por la falta de interés.

Organización

Para nuestra fortuna, todos gozamos de las mismas horas del día a través de las cuales podemos fijarnos metas en tiempos reales. Pero, ¿qué sucede cuando la organización no es la correcta? Los planes se aplazan, todo se recorre y tarde o temprano comienza el incumplimiento y, por ende, la impuntualidad.

Ejemplo. En una oficina el jefe convoca a una junta con el equipo de redacción y diseño. Éste, quien desea platicar seriamente con todos, llega 15 minutos tarde.

¿Qué sucede? El llegar tarde demuestra no solo una falta de organización por parte del jefe, sino una falta de compromiso con la importancia del tema a tratar. La realidad es que ser jefe, no justifica el no poder cumplir con los horarios pactados. A decir verdad, como jefes es de suma importancia dar ejemplo y predicar lo que deseamos tener en nuestras empresas. Como emprendedor, debes saber que si la impuntualidad suele pasar de forma recurrente entre tus equipos, éstos comenzarán a desmotivarse al pensar que no es relevante su trabajo, las juntas y, por ende, la empresa.

¿Qué hacer? Aunque en la actualidad existe una mayor demanda de trabajo, actividades o juntas; para lo cual te recomiendo leer mi artículo “Juntitis”, la peor enfermedad para tu empresa, es importante fijar una agenda de trabajo estricta. Cumplir en tiempos, más cuando se trata de dar la cara ante los clientes, genera algo que no muchas empresas pueden ofrecer: confianza.

Interés

El compromiso que un colaborador tiene con la empresa o con un proyecto en específico también se ve reflejado a través de la impuntualidad. Es importante tomar en cuenta que no todas las personas poseen el mismo sentido de responsabilidad y que esto en muchas ocasiones hace que no se dimensione la importancia de un puesto y de las actividades que este trae consigo. Por ende, el nivel de compromiso es mínimo y la puntualidad, también.

Ejemplo. En una empresa el encargado de darle seguimiento a las cuentas ya no da abasto con la carga de trabajo. Al estar con dicha sobrecarga, llega un momento en el que pierde completamente el interés por desempeñar su trabajo correctamente. Desafortunadamente para la empresa, esto comienza a verse reflejado en el estatus de proyectos, el cual comienza a presentar constantes retrasos.

¿Qué sucede? Como jefe, es importante tomar en cuenta a todas y cada una de las áreas del negocio. Si bien hay ocasiones en que todos tendrán una carga de trabajo elevada, es importante delegar actividades que sean apropiadas para cada uno de los colaboradores acorde a su rol inicial. Tener interés motiva a que las tareas se realicen no solo con mayor eficiencia, sino de la mejor manera posible.

Ahora bien, aún cuando la organización y el interés no son las únicas razones para definir si una persona es puntual o no, analicemos una variante que muchas veces no tomamos en cuenta por ser “ajena” a la vida empresarial.

Vida personal

Aunque no lo creas, mucho de lo que somos fuera del trabajo lo reflejamos en nuestra empresa debido a que los hábitos ya forman parte de nuestra personalidad. Responde las siguientes preguntas. ¿Llego a tiempo cuando tengo un compromiso con mis amistades? ¿Llego a tiempo a la celebración de mis papás? ¿Llego a tiempo a recoger a mis hijos del colegio? ¿Cumplo con todo lo que quería en un día? ¿Siempre estoy corriendo y aún sigo nunca hago nada a tiempo?

Si eres una persona puntual, habrás contestado a todas las preguntas con un “sí”. De lo contrario, te habrás dado cuenta que la impuntualidad ya es parte de tu personalidad y de tu día a día. Ojo, muchas personas justifican su falta de puntualidad con un: “es que así soy yo”. Cuando la realidad es que depende de la organización, el interés y la situación. ¿Por qué digo esto? Porque aunque este tipo de personas en la mayoría de los casos no llega a tiempo, cuando se trata por ejemplo de un viaje de vacaciones, éstas nunca pierden el avión. Conveniente, ¿no?

Ahora bien, si estas cansado de quedar mal con todo el mundo, te comparto a continuación una lista de consejos para que puedas modificar gradualmente este hábito.

  1. Anticípate. Si tienes que llegar a un cita, sal con tiempo previendo un accidente, una desviación, la lluvia e incluso el tener que cargar gasolina.
  2. Prepárate. Ya sean documentos para una junta, la ropa para la reunión del día siguiente o las llaves del carro, prepáralos con antelación.
  3. Hazlo ahora. Si lo puedes hacer en este momento no dejes un pendiente para después, esto te evitará retrasos innecesarios.
  4. Prográmate. Utiliza una agenda o el calendario de tu computadora como recordatorio constante de tus compromisos, juntas y entregas.  
  5. Informa. Cuando llegues a una junta, de antemano, menciona el tiempo que tienes disponible para revisar lo que haya que revisar, esto evitará utilizar el tiempo disponible en temas irrelevantes y lograrás que también se respete el tiempo de los demás.

Cambiar tu actitud con respecto a la impuntualidad te brindará enormes beneficios y le otorgará grandes recompensas a tu negocio.

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Receta para el éxito emprendedor

Thu May 12 2016 02:34:41 GMT+0000 (UTC)
Tu rendimiento laboral depende también, en gran parte, de los alimentos que consumes en tu día a día.


Mi primer cuestionamiento sobre la comida comenzó a los 17 años, misma edad a la que inicié mi primer dieta. Tiempo después me di cuenta de que comer de manera tan estricta, en donde te recomiendan contar cacahuates, no es una elección saludable. No solo porque le prohibía a mi cuerpo comer lo que necesitaba, sino porque cada vez que me salía de la raya establecida, la culpabilidad amenazaba.

Conforme fui creciendo, descubrí que cada cuerpo es distinto, por lo que las necesidades a satisfacer también lo son. Hoy día tengo un panorama muy distinto al inicial. Más allá de la moda o del cuerpo perfecto, comer bien debe convertirse en un estilo de vida que no se sufre, se disfruta. Darme cuenta de esto, y aceptarlo, a enriquecido mi vida de forma mágica.

Te comento esto, porque como emprendedores es fundamental que contemos con una alimentación que nos cargue con la energía suficiente para poder convertirnos en pulpos; ir, venir, subir, bajar, llamar, escribir un correo, recordar todos los detalles y pendientes, dormirnos tarde, levantarnos muy temprano, tener ideas frescas, y la lista sigue. Pero, ¿qué sucede entre el querer mejorar y mejorar realmente?

Llámalo falta de tiempo, yo le llamaré falta de ganas e interés.

Porque, en la actualidad, es casi inadmisible darnos el lujo de no saber sobre alimentación. Existen las redes sociales, estamos a un segundo de distancia de Google y contamos con miles de videos en YouTube. Y aún así es mucha la gente que no pasa del plan a la acción.

“La gran exigencia en estos días es abrirnos a las oportunidades, romper la zona de confort y, sobre todo, a probar.”

Aunque suene increíble, para muchos empresarios es más cómodo vivir una vida sedentaria aún cuando carecen de energía, se sienten molestos, fatigados, desganados, inflamados o con sueño después de una gran comida de negocios.

¿Te identificas?

1. Come

Si tienes tiempo para revisar tus redes sociales tienes tiempo para desayunar, comer, cenar e incluso para prepararte comida con antelación para disfrutarla en tu oficina. Come saludable, sobre todo en el desayuno que es el motor con el que tu cuerpo arranca su larga jornada física y mental.

2. Organízate

Tal como te organizas para atender a tus clientes, tus llamadas o tus reuniones, date tiempo para ti. Tú eres lo más importante y tu cuerpo es el que te permite llevar a cabo todas las actividades que deseas, y necesitas, realizar.

3. Elige bien

Si el tiempo realmente se te vino encima y el hambre llega como una manada de búfalos, entonces elige bien qué le quieres dar a tu cuerpo; opta por una fruta sobre el antojo de galletas, agua natural sobre un refresco extra o una sándwich con ensalada en lugar de una hamburguesa con papás extra grandes. Elige ligero par no interferir con tu tren de pensamiento.

4. Evita

Para que un carro funcione correctamente y nos transporte de un lado a otro, éste requiere gasolina. Tu cuerpo funciona de la misma manera, él es el medio de transporte que te permite pensar, planear y alcanzar tus sueños. Evita saltarte comidas y, de preferencia, realiza 5 al día para que contar con un tanque lleno.

5. Toma agua

Sí, lo sé, esta es la recomendación de siempre. Pero, ¿cuánta gente conoces o has visto que tome 2 litros de agua al día? Son contadas las personas que cumplen con esto y la realidad es que el agua, además de mantenerte hidratado, es la principal fuente de energía del cuerpo. Haz la prueba, cuando te sientas cansado, toma lentamente medio o un litro de agua, tú mismo notarás la diferencia.

6. Comprueba

La alimentación es una disciplina muy extensa que involucra diversas ciencias, pero lo cierto es que cada uno de nosotros debemos descubrir qué nos sienta bien y qué no. Conócete, prueba y date cuenta qué alimentos te hacen bien, cuáles te caen pesados, cuáles mejoran tu digestión, etc.

7. Deja atrás lo que no sirve

Rompe con las ideas antiguas, lo cierto es que hoy día lo que consumimos está siendo modificado. Las harinas refinadas, el azúcar en exceso o las hormonas son una realidad. Lee, investiga, abre tu mente. La comida no es lo que solía ser y es fundamental buscar y dejar atrás todo aquello que no le cae bien al cuerpo.

8. Haz cambios

Agrega a tus platillos diarios verduras frescas, frutas, semillas y legumbres. Entre más alimentos puedas consumir en su estado natural, mejor.

Pronto notarás como las pequeñas, o grandes, modificaciones que decidas emplear en tu vida diaria afectarán positivamente tu estado físico, mental y empresarial. 

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Lo que no comunicas, no existe.

Sat May 07 2016 23:49:46 GMT+0000 (UTC)
El hecho de vivir en una época en la cual la comunicación está en "su pleno esplendor" no quiere decir que sepamos sacarle provecho.


Sí, es una realidad que muchas personas dentro del ámbito empresarial dan por sentado que al tener a su cargo a una persona encargada de enviar un newsletter con los cumpleaños, los nuevos clientes o nuevos integrantes del equipo su comunicación interna ya es, mágicamente, óptima, y sobre todo, eficaz.

Pero, como todo en la vida, la comunicación es el cimiento y, en ciertas ocasiones, lo más complicado de dominar. Ya sea porque el dueño no quiere incluir a todo el equipo, el jefe no se comunicó de forma apropiada o entre el mismo equipo no se entendió correctamente la función que cada uno debe desempeñar, la comunicación es la herramienta que puede emplearse a favor o totalmente en contra del crecimiento de un negocio.

Por lo que, ahorrarse el gran paso de definirla correctamente es incuestionable, ya que una buena comunicación interna es necesaria para:

  • Dejar en claro los objetivos de la empresa.
  • Aumentar la productividad.
  • Generar los resultados que se desean alcanzar.
  • Establecer una línea de comunicación eficaz entre quienes forman parte de la empresa.
  • Aumentar la implicación y participación de todas las partes.
  • Fomentar y permitir el intercambio de información.
  • Evitar malos entendidos.
  • Comunicarse correctamente con los clientes.

Claro está entonces que la comunicación en tu empresa, es una herramienta de gestión, la cual te ayuda a ti, y a tu empresa a que todas las áreas que la conforman funcionen adecuadamente.

Pero, por el contrario, el no definir una comunicación apropiada en tu negocio puede desembocar en grandes estragos entre tus equipos de trabajo y, a largo plazo, incluso de cara a tus clientes, pero, ¿cómo evitarlo?

¿Te están escuchando? Asegúrate de que tu equipo realmente está entendiendo lo que la empresa necesita, lo que el cliente requiere o el enfoque del proyecto que se le ha delegado. Esto te evitará el tener que rebotar el trabajo y afectar los tiempos de entrega acordados.

¿Cuáles son tus objetivos? En ti está el que todos tengan los objetivos claros. Comunicar a dónde van y cómo van a llegar hasta ahí como empresa, refuerza en qué enfocar los esfuerzos.

¿Cuidas el qué y el cómo? Únicamente si cuidamos lo qué decimos y cómo lo decimos nos dará la certeza de que se entiende lo que estamos intentando comunicar. Una forma simple de entenderlo es planteándolo de la siguiente manera: si tú mismo no puedes explicarlo o comprenderlo, ¿cómo quieres que tu equipo comprenda lo que intentas comunicarles?

¿Estás invirtiendo en comunicación? Y por invertir no me refiero a que sea necesario comprar algo, sino a que le des la importancia que merece. Centrar tus esfuerzos en una buena comunicación mejorará tu reputación como empresa tanto dentro, como fuera.

¿Le prestas atención a tu comunicación no verbal? Muchos dueños, y jefes, olvidan que su equipo muchas veces no se acerca a resolver sus dudas por miedo. Pregúntate si lo que comunicas lo haces desde el deseo de integrar o desde el deseo de instaurar miedo. Para conocer más sobre este tipo de problemática, te invito a leer mi otro artículo: Cómo no convertirte en un mal jefe.

¿Estás siendo un buen líder? Un buen líder debe ser capaz de ser claro en sus palabras y ser congruente entre lo que argumenta y lo que lleva a cabo. Recuerda que eres ejemplo y que esto también repercute en tu equipo, tu empresa, y, no menos importante, en tus clientes.

Asimismo, debes asegurarte, y cuidar, que en tu empresa la comunicación fluya a través de las vías correctas. Años atrás se creía que aquella que fluía desde el nivel más alto; dueño, hasta el nivel jerárquico menor era la más óptima, pero en realidad, y en gran parte de las ocasiones, lo único que ocasionaba era que existieran un sin fin de problemas de gran impacto para la empresa. Actualmente, existen diversos tipos de comunicación tales como:

  • Comunicación de forma ascendente
    Los miembros de los equipos son los que transmiten información crucial a sus jefes.
  • Comunicación de flujo horizontal
    Involucra a todos aquellos que forman parte de un mismo nivel jerárquico o similar.
  • Comunicación diagonal
    Se da entre quienes trabajan en distintos niveles jerárquicos, sin la necesidad de que haya dependencia entre los departamentos.

Así que hoy que tú eres el que emprende, opta siempre por los canales que sean realmente adecuados para tu negocio, aquellos que te den la seguridad y la certeza de que los mensajes serán expresados con claridad y se convertirán en una acción adecuada por parte de quien los recibe. 

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El lado oscuro de la microgestión

Fri Apr 29 2016 20:47:37 GMT+0000 (UTC)
En su peor faceta, ésta puede orillar a que una empresa se deteriore progresivamente desde adentro hacia afuera.

Hace un par de años tuve la gran suerte de observar desde adentro cómo el dueño de una empresa con reconocimiento nacional e internacional llevó tanto a su equipo, como a su propio negocio, a la deriva por creer que la microgestión era la única forma correcta de trabajar.

Afortunadamente hoy día puedo compartir la caída de esta empresa como una experiencia que puede desembocar en algo fructífero para todo aquel que esté emprendiendo y pueda caer en el lado oscuro de la microgestión.

Conozcamos a continuación cómo es que centrar tu energía en examinar todo de forma exhaustiva y obsesiva, en lugar de concentrar tu atención en la calidad del resultado final, afecta paulatinamente el desempeño de tu equipo hasta menguar la energía vital de tu empresa.

1. Inseguridad y desconfianza

En la microgestión es común que el líder de la empresa no confíe en su equipo de trabajo aún sabiendo que las habilidades de todos sus miembros demuestran lo contrario.

Ejemplo: Incapacidad de permitir que los miembros del equipo presenten una propuesta a un cliente sin antes él realizar ajustes que no eran necesarios.

¿Qué hacer?

En tu rol como jefe también está la tarea de enfocarte en crear seguridad y confianza entre los colaboradores. Ten siempre en mente que ellos también son parte de la fórmula para alcanzar los buenos resultados que acompañan a tu empresa. Motiva, escucha, muestra interés y también, por qué no, celebra sus aciertos.

2. Control incontrolado

Aún existen dueños que creen que para ejercer su rol en la empresa necesitan monitorear constantemente qué hace su equipo y, peor aún, cómo es que lo hacen.

Ejemplo: Un colaborador es incapaz de relajarse porque sabe que su jefe puede llegar en cualquier momento a pararse al lado de él con la única finalidad de observar aquello que está haciendo en su computadora. Si éste se encontrara en un momento de distracción, el jefe en cuestión lo regañaría advirtiéndole que a la oficina se va únicamente a trabajar. Pero, si “por error” estuviera realizando su trabajo de una manera distinta a él, también saldría regañado, con la creatividad coartada y sin la libertad de llegar a un, aunque distinto, gran resultado final.

¿Qué hacer?

Dale la oportunidad a tu equipo de proponer, hacer e incluso equivocarse. Si tú como dueño no puedes dejar de pensar en lo que están haciendo los demás, necesitas comenzar a definir detenidamente tu rol y, por el bien de tu futuro, aclarar las prioridades de tu negocio.

3. Incapacidad para delegar

Un jefe con el síndrome de la microgestión es incapaz de delegar tareas porque, nuevamente, cree que nadie hará un mejor papel que él.

Ejemplo: Si siente un impulso incontrolable de participar en todas las llamadas que involucran a los clientes, de leer todos los correos que envían tus colaboradores o de atender personalmente todas tus cuentas, no solo te estarás convirtiendo en pulpo, sino que lograrás que tu empresa poco a poco se vuelva ineficiente.

¿Qué hacer?

Aprende a delegar y confiar en que tu elección de colaboradores es la correcta para cada actividad. Otórgale a tu equipo la autoridad y autonomía de tomar decisiones y resolver cualquier tipo de eventualidad. Con esto, reforzarás su confianza en ti y en sus propias capacidades. Recuerda que, delegar el control no significa perderlo.

4. Más obstinado imposible

En el mundo real, querer que todos a nuestro alrededor nos den la razón es algo, además de absurdo, imposible. Pero, en el mundo de la microgestión, sucede todo lo contrario. Aquí, el jefe no tolera que su equipo opine, justifique, defienda, demuestre que existen otros caminos o le lleven la contra. Al final, él siempre luchará por tener la última palabra y, por supuesto, “la razón”.

Ejemplo: Un miembro del equipo le muestra a su jefe la presentación final que le estará presentando a un cliente hoy por la tarde. El jefe afirma que una de las secciones no debe incluirse argumentando que no es necesario.

Su colaborador le comunica que el cliente ha mencionado en varias ocasiones que esa información es vital, pero ya no hay poder humano para convencerlo de lo contrario. Durante la presentación, el cliente se molesta argumentando que su solicitud, nuevamente, no fue tomada en cuenta.

¿Qué hacer?

Fíate de que cada miembro de tu equipo está al tanto de las necesidades de tus clientes y sus proyectos. Ellos son quienes deben conocer a detalle los requerimientos de los mismos.

Ahora bien, deliberemos qué tanto vale la pena invertir tu tiempo bajo el esquema de la microgestión. ¿Realmente te gustaría ser el jefe que siempre tiene un “pero” en la boca? ¿Deseas que tus colaboradores pierdan su motivación y su confianza paulatinamente? ¿O que tus clientes dejen de confiar en la formalidad de tu negocio? Por supuesto que no.

Prevén que este estilo de dirección emerja en tu empresa y origine consecuencias graves que difícilmente dejaran que tu negocio vuelva a ver la luz del sol. 

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"Juntitis", la peor enfermedad para tu empresa.

Wed Apr 20 2016 18:00:49 GMT+0000 (UTC)
Planificar inadecuadamente tus reuniones de trabajo puede arruinar el desempeño de tus colaboradores y restarle tiempo productivo a tu empresa.


Hasta este momento no he tenido la oportunidad de conocer una sola persona que no haya protestado, al menos una vez, de haber asistido a una junta de trabajo completamente improductiva. Yo, por supuesto, me incluyo.

Curiosamente las juntas que más recuerdo son aquellas en las que, estando enfocada, de pronto escuchaba: “Hay junta en 20 minutos en la sala 1B.” ¿Y cómo decir que no? Da igual si uno estaba concentrado, si tenía que entregar algo urgente o si no tenía absolutamente nada que aportar en el tema, había junta y punto.

Ahí íbamos, siguiéndonos unos a otros, entrando y saliendo por inercia de muchas juntas con la misma incertidumbre de siempre, la cual nos hacía cuestionarnos: "¿y para qué era la junta?"

No olvidemos uno de los tantos daños colaterales de esta práctica, la cual se centra en lo complejo que se vuelve el querer agarrar el ritmo productivo que se tenía previo a formar parte de la "juntitis" del día. Porque la realidad es que para muchas personas el regresar al estado de productividad y concentración, sí toma su tiempo.

Desafortunadamente, para muchos, estas empresas se hacen de la vista gorda porque, para ellas, el convocar a junta se ha convertido en un sinónimo de que “todo” está caminando. El que sea rápido o lento no importa, porque el punto es que están caminando.

Es así, como con el tiempo también me di cuenta de como muchos colaboradores resignados ya utilizan una junta para seguir perdiendo el tiempo durante el resto del día; el radio pasillo, el cafecito, el cigarrito o el sándwich de la tienda de la esquina. En fin, sin lugar a duda, una junta que no tiene un propósito definido, y a la cual no deberíamos de haber asistido desde un inicio, sí puede llegar a arruinar por completo un día que tenía todas las intenciones de ser fructífero.

Por ello, hoy que estás haciendo crecer tu empresa es buen momento para cuestionarte, ¿realmente quieres que tu negocio sea parte de esta pandemia? ¿O eres de las personas que prefieren agilizar tiempos en lugar de perderlos?

Para saber cómo evitar que las juntas perjudiquen innecesariamente tus esfuerzo, identifiquemos las mayores razones por las cuales surgen los brotes de “juntitis” en los negocios y algunas formas de erradicarlo.

1. Desorganización

Conforme crece una empresa son más las personas que desean expresar sus opiniones. Organiza las prioridades y evita que el objetivo real para lo cual se convoca a una junta se pierda.

2. Déficit de objetivos

Son muchas las ocasiones en las que parece que una junta no tiene ni pies ni cabeza. Esto, debido a que nadie se tomó el tiempo de otorgar claridad a la reunión.

3. Involucrar personas no involucradas

Como el ejemplo que les compartí, muchas personas terminamos acudiendo a reuniones que tratan temas en los que no estamos directamente involucrados. Elige únicamente a la gente necesaria, de esta forma evitarás que la productividad o el enfoque se vean afectados.

4. Creencia de que es obligación convocar una junta

Muchas empresas creen fielmente que para lograr “algo” es imprescindible convocar a una junta, aún cuando saben que si el objetivo realmente se cumpliera adecuadamente no habría necesidad de seguir convocándolas periódicamente y por cualquier tema.

Ahora bien, una vez que ya hemos reconocido y asimilado las razones más comunes por las que una empresa reúne continuamente a sus colaboradores, pasemos a identificar cómo hacer que tu empresa no pase de una junta realmente necesaria a sufrir de “juntitis” extrema.

5. No existe la definición de al menos un motivo impostergable

Aún cuando hay varias razones para convocar a una junta, definir un motivo real nos hace darnos cuenta de qué tan necesaria, o no, es llevarla a cabo. Algunos motivos correctos son:

  • Toma de decisión importante para el rumbo de tu empresa.
  • Compartir información delicada y/o confidencial.
  • Asignar y explicar responsabilidades complejas.

6. No se da a conocer la agenda ni los objetivos

No olvides compartir la agenda. Esto disipará cualquier duda, además le dará a todos los participantes la oportunidad de estar preparados al momento de participar.

7. Uso del celular

Para este momento, la gente que debe estar en la junta ya se encuentra en el lugar, por lo que no es necesario hacer uso del celular. Permitirte, o permitirle a tus colaboradores que lo utilicen minimiza la importancia de la junta, sirviendo únicamente como distractor.

8. No respetar el tiempo de los demás

Comenzar una junta puntual y terminarla a la hora establecida le da la oportunidad a los convocados a organizar en sus mentes qué actividades deben de realizar previo a la junta y después de la misma. Respetando así el flujo adecuado de actividades diarias de tu empresa.

9. Falta de un buen cierre

Antes de dar por finalizada tu reunión, haz un recuento de aquello que se discutió. De esta forma estarás previniendo que tus colaboradores salgan sobrecargados de información, preguntándose: ¿para qué fue la junta?

Y por último, y para evitar que la “juntitis” se propague en tu empresa, siempre pregúntate si el tiempo que vas a invertir en tus reuniones va, o no, a otorgarte mayores y mejores resultados. 

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Sé asertivo y di que NO

Wed Apr 13 2016 21:08:53 GMT+0000 (UTC)
En ocasiones dar un "no" como respuesta es lo más sensato que podemos hacer por nosotros, nuestro equipo y, sobre todo, por nuestros clientes.


Tanto en mi vida personal como a lo largo de mi trayectoria laboral me he percatado de la cantidad de personas incapaces de dar un “no” como respuesta.

La razón principal, y la cual se da en la mayoría de las situaciones, es el miedo a no ser socialmente aceptados. Esto, dado a que acceder a una situación muchas veces es la manera más cómoda de mantener un entorno pacífico.

Ahora bien, aprender a decir “no” de manera asertiva es aún más importante cuando tu trabajo, empresa o proyecto están en juego. Por lo que, ante estas situaciones laborales, dependerá de ti adoptar las siguientes herramientas a tu favor.

1. Haz el miedo a un lado

Como seres humanos cargamos con muchas ideas preconcebidas, prejuicios y miedos, entre ellos la utilización de un “no” como respuesta. Pero siendo parte de un mundo laboral que está en constante transformación, es vital el estar preparados en todo momento para cambiarnos el chip y adoptar ideas frescas que nos permitan pensar distinto.

Ten la certeza de que un “sí” que disfraza a un “no” te hará cultivar aún más miedos con el pasar del tiempo. Por lo tanto, enfócate en que tu poder de decisión es acertado y utiliza respuestas tales como: “Mi agenda está llena el día de hoy, pero te propongo que nos veamos pasado mañana.” O “No estoy de acuerdo con esa idea, sin embargo podríamos trabajar sobre ella y llegar a un acuerdo”.

2. Sé claro y honesto

Ya sea que estés liderando un proyecto o atendiendo a un cliente, si estás convencido de que la mejor respuesta es un “no”, comunícalo sin titubeos.

Decir que “no” te abre la puerta a nuevas posibilidades, al contrario de decir que “sí” por inercia y sin fundamentos.

Además, una vez que estés convencido de que esa es tu mejor respuesta, evitarás dar rodeos o excusas innecesarias. Ahora que, entregar un “no” de la mano de una solución, hará que tu respuesta no se tome como algo meramente negativo, permitiéndote abrir un canal de diálogo, y de confianza a nuevas ideas.

3. Pide tiempo antes de decidir

Aún cuando trabajamos a un ritmo que muchas veces parece exceder nuestros propios límites, es importante que le otorgues a cada situación el tiempo que merece. Define los pros, los contras y determina aquello que esté en juego ante dicha circunstancia.

Y sí, es probable que reflexiones sobre todas aquellas ocasiones en las que tomar una decisión ha sido cuestión de último momento o para dar resolución a una emergencia, pero siempre existe la posibilidad de expresar la necesidad del momento. Por ejemplo:

“En este preciso momento no puedo darte una respuesta, pero en una hora te brindo una propuesta que sea benéfica para todas las partes involucradas”.

4. Acepta que no puedes con todo

Aún cuando muchas personas consideren que un “no” por respuesta es símbolo de debilidad, la realidad es que aceptar que no puedes con una carga de trabajo a la cual no le ves fin es, en verdad, una fortaleza.

Por el contrario de lo que la mayoría piensa, esto demuestra compromiso y deseo de hacer las cosas con dedicación y calidad. Sin lugar a duda, será mejor que dar un “sí” y entregar un trabajo a medias, sin organizar e incluso correr el riesgo de que la calidad de tu negocio se ponga en duda.

Ahora bien, ¿cómo decirle que “no” a un cliente? En realidad es muy fácil, el “no” debes disfrazarlo correctamente y convertirlo en un, “ahora no, pero después con gusto”. Te doy un ejemplo: “Esta es la lista de prioridades que acordamos juntos, pero terminando con gusto comenzamos con los nuevos requerimientos”.

En este momento tu cliente ya recibió un “no” como respuesta, lo cual le brinda dos opciones: aceptar la situación tal como se presenta o cambiar el orden de prioridades, ambas respuestas te resultarán favorables.

Si aún después de esta explicación consideras como mejor opción darle un “sí” al cliente, asumiendo todos los riesgos de por medio, te recomiendo mi artículo El hábito de hacerlo todo y hacerlo bien.

5. Anticípate ante cualquier reacción

Para evitarte un mal rato con socio, equipo o cliente, prepara tus respuestas anticipadamente, plantea distintas formas de enfrentar una misma situación y, sobre todo, propón soluciones que resten importancia a una reacción desfavorable.

Comprueba que poner un “no” asertivo y educado sobre la mesa te brinda no solo la oportunidad de salirte de tu zona de confort, sino de replantear estrategias, ajustar tiempos, proponer soluciones y darte cuenta de que ir un paso adelante es la mejor estrategia para diferenciarte de la competencia.

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El hábito de hacerlo todo y hacerlo bien

Mon Apr 11 2016 06:45:48 GMT+0000 (UTC)

El orden es un hábito que se consigue únicamente poniéndolo en práctica.


Desde que somos niños, tanto en casa como en el colegio, se nos inculca la importancia de tener nuestros espacios no solo limpios, sino ordenados. En ese entonces doy por hecho que no entendíamos la gran importancia de esta práctica. Sin embargo, hoy día, el orden se ha convertido también en una herramienta que estimula nuestra productividad.

¿Y qué significa para cada uno de nosotros el ser ordenados? Para algunas personas tiene que ver con poner las tijeras en el cajón correcto. Mientras que para otras significa el tener una agenda organizada para toda la semana, clasificar los papeles del escritorio por carpetas de colores e incluso puede llegar a suponer el tener la claridad sobre qué deseamos alcanzar en la vida.

Todos tienen lo mismo en común, pero el orden puede llegar a ir mucho más lejos que estos simples ejemplos, por lo que adentrémonos en la vida laboral.

¿Cómo podemos utilizar el orden a favor de nuestra empresa? Comencemos en otorgarle claridad a nuestras ideas.

¿Hacia dónde queremos llevarla? ¿Cuál es nuestro mercado meta? ¿Cómo llegaremos a él? En resumidas cuentas, recae en qué pasos necesito seguir para alcanzar el éxito de mi negocio creando estructuras y definiendo aquellas prioridades que optimicen tanto mi productividad como mi eficiencia. A continuación el cómo.

1. Ordena tus espacios de trabajo

Iniciar las labores diarias en un escritorio y/o entorno ordenado, le permite a nuestra mente comenzar con una sensación fresca y renovada.

Cada empresa posee una manera de alcanzar dicho orden, por ejemplo: en un corporativo lo común es ver muy pocas cosas sobre los escritorios al creer que entre menos elementos, menor la distracción de sus empleados, mientras por otro lado en una agencia de publicidad es normal ver dibujos o sticky notes por toda el área de trabajo. Si bien un ejemplo parece más flexible que otro, ambos funcionan.

¿Qué tipo de orden, en tu ambiente, te funciona para trabajar mejor? Lo relevante aquí es que conozcas y reconozcas bien el lugar donde tienes todo lo que necesitas para hacer eficientes tus tareas, ya que perder tiempo en buscar lo que necesitamos es tiempo perdido que podríamos emplear provechosamente en otras tareas.

2. Organiza tus horarios

Cuando trabajamos en construir nuestro propio negocios, día con día descubrimos nuevas oportunidades o mejores maneras de realizar nuestras tareas. En este punto es importante ser sensatos con nosotros mismos permitiéndonos aceptar que entre más definamos y estructuremos nuestros tiempos, seremos capaces de abarcar más. ¿Por qué? Porque una vez organizados los horarios, trabajaremos enfocados en los mismos.

Piensa en esto: si la productividad se mide en tareas realizadas, ¿cómo podrías ser productivo estando disperso y dejando todo siempre a medias?

Si te es complicado empezar a establecer tiempos, comienza analizando en qué horarios te sientes más productivo. Define a qué hora comenzarán tus días, qué horarios tendrás para comer, hacer ejercicio o también, por qué no, desconectar. Perder noción del tiempo es común, pero no lo más óptimo si deseamos una mayor productividad.

3. Pon tu agenda en orden

Categoriza tus actividades empresariales utilizando un método que se adapte a tu forma de trabajar. Por ejemplo, hay personas a las cuales les gusta ordenar sus actividades por medio de colores.

El rojo representando aquello que es realmente urgente, el naranja indicará aquellas actividades de prioridad media y el verde representará el que se pueda avanzar a un ritmo normal. Si por otro lado eres de las personas que se confunde u olvida todo con facilidad, puedes descargar una aplicación que funja como tu asistente personal recordándote la entrega que debes realizar el día de mañana a las 9:00 a.m. o también programar el calendario electrónico de tu celular para que te recuerde una hora, o un día antes, de tu cita con el cliente.

Regla de oro: Nunca olvides una cita o compromiso con un cliente por falta de organización. Recuerda mi artículo anterior, el buen servicio al cliente y la impresión que se lleve de tu empresa, recae en qué tanta dedicación le prestes a todos los asuntos laborales que comparten.

4. Establece tus objetivos

Desglosa tu negocio en distintas categorías, por ejemplo: finanzas, clientes, publicidad, etcétera. Ahora, para cada de estas categorías, determina lo siguiente:

  • ¿Qué objetivos son parecidos entre sí y cuáles no lo son?
  • ¿Qué actividades representan una prioridad?
  • ¿Cuáles de ellas crean un mayor impacto en tu negocio?
  • ¿Cómo vas a medir su cumplimiento?
  • ¿Cuánto tiempo te tomará ejecutarlos?

Si ya te respondiste las preguntas anteriores, visualiza tu empresa nuevamente.

La única, y gran, diferencia entre el antes y el después de cuestionarte tus objetivos recae en la claridad y el orden mental que te otorgarán las respuestas. Ya que, organizar cada una de las áreas de tu empresa te facilitará la gestión de tu negocio y te brindará la posibilidad de tomar decisiones con total precisión.

5. Arregla tus ideas

Una de las grandes características de un emprendedor es el gusto por aprender algo nuevo todos los días, o al menos intentarlo. ¿Cuántas veces te has sentido sobrecargado de ideas? ¿Cuántas de ellas quisieras ejecutar lo antes posible? Todas, ¿cierto? ¡Alto ahí! Primero lo primero, ¿qué estás haciendo para organizar todo aquello que piensa y almacena tu cerebro? ¿Qué ideas consideras más importantes?

Ya sea que utilices archivos digitales o disfrutes utilizando pluma y libreta, procura anotar todo aquello que consideres relevante en un mismo lugar. Seguir este orden te evitará perder tiempo buscando en dónde dejaste aquella gran idea que tuviste hace unos cuantos días atrás.

Evítate la pena de perder algo que pudo haber desembocado en algo maravilloso. Y ya si deseas ser perfeccionista con tus ideas, ayúdate dividiendo cada una de ellas en pequeños pasos a seguir para tener una mayor objetividad en cuanto a tiempos y esfuerzos.

Y por último, cuestiónate siempre lo siguiente. Tu sentido del orden, ¿te está impulsando a ser más productivo o te está frenando de serlo?

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Cómo no convertirte en un mal jefe

Mon Apr 11 2016 06:44:58 GMT+0000 (UTC)

Si no quieres que la productividad de tu equipo de trabajo se venga abajo, asegúrate de no caer en ninguna de las siguientes clasificaciones.


Previo a iniciar mi propia empresa, tuve la gran ventaja de poder trabajar para distintas empresas. Todas y cada una de ellas me permitieron conocer, convivir y sobre todo identificar los errores que cometían dichos jefes.

Esto, no solo me ayudó a potenciar lo positivo al momento de crear mi propio equipo de trabajo, sino a evitar caer en alguna de las siguientes clasificaciones al momento de emprender.

A continuación algunas clases de jefes que no han acertado al momento de desempeñar su rol en una empresa.

1. Jefe preso en su propia caja

En una única ocasión tuve la oportunidad de tener a una mujer como jefe. Desde que la conocí parecía una mujer muy segura de sí misma y eso me motivaba. Conforme pasaron las los meses me di cuenta de que su forma de trabajar se basaba en rechazar todo aquello que no fuera exactamente como ella lo creía correcto.

La caracterizaba una incapacidad de salirse de su caja de pensamientos preestablecidos, lo cual derivaba en que no pudiéramos proponer ideas frescas. Lo que sucedió con el tiempo fue algo obvio, el equipo comenzó a desmotivarse al no comprender por qué las ideas, aún siendo excelentes, eran constantemente rechazadas sin fundamentos. Al final, la confianza de acercarnos como equipo a proponer, se rompió completamente.

Qué ajustar para mejorar

Si te identificaste con la descripción, es momento de realizar algunos cambios. Evita convertirte en el típico jefe que por miedo al cambio frena las grandes ideas que presenta su equipo de trabajo.

Aunque sea natural que surja el miedo al momento de descubrir que las buenas ideas no siempre brotan de nuestra mente, debemos recordar que todos en nuestra empresa tienen claro, o al menos deberían tenerlo, que la finalidad es lograr impulsarla, en conjunto, al éxito.

2. Jefe diagnosticado con micromanagement aguda

Aún cuando el rol de un jefe es mantenerse al tanto de lo que sucede dentro de su empresa, sus empleados y sus tareas, éste no puede, ni debe, abusar de su autoridad para controlar absolutamente todo cuanto sucede; mucho menos si su equipo no le ha dado motivos para hacerlo.

Te platico otro ejemplo. Tuve un jefe que nos hacía creer que confiaba en nosotros, pero que sus acciones demostraban totalmente lo contrario. Él, aún sabiendo que llevábamos más de un año presentándole los proyectos a los clientes por nuestra cuenta, siempre tuvo la necesidad de revisar todas y cada una de las entregas para realizarles ajustes con la finalidad de “darles su toque”, sin importar el tiempo que pudiéramos perder innecesariamente.

Esto es algo típico de las personas enfocadas al micromanagement. Desgastante, ¿no? Por qué querría alguien centrar su atención en estos pequeños detalles sabiendo que su equipo trabaja para alcanzar el éxito, ¡y vaya que lo alcanzaba!

Qué ajustar para mejorar

Si el micromanagement te distingue, ¡detente! Dale a tu equipo la libertad de sentir que puede alcanzar sus metas sin tener que rendir cuentas sobre aspectos que están lejos de dañar su productividad.

Si tú eres un jefe que le gusta controlar todo mail que sale del correo de su equipo, toda presentación que se le va a exponer a un cliente o todo argumento que va a salir de su mente, debes tener cuidado.

Presionar de tal forma únicamente va a lograr que tu equipo se desgaste y truene. Céntrate en ser ejemplo y delega con la confianza de que tu equipo, el cual tú mismo elegiste, sabe lo que hace.

3. Jefe en espejismos

Este estilo de jefe se caracteriza por afirmar que lo sabe todo, pero en cuanto se necesita entrar en detalles pasa a delegarle la tarea a alguien más.

Desafortunadamente para este estilo de jefes, siempre llega un momento en que tanto su equipo, como sus clientes, descubren que todo aquello que dice saber es únicamente un espejismo para ocultar su falta de conocimiento y, por ende, de profesionalismo.

Qué ajustar para mejorar

Evita proyectar imágenes falsas. Como jefe, debes hacerte a la idea de que siempre habrá temas de tu negocio, u otros asuntos, que desconozcas. No es necesario que lo sepas todo, mejor abre tu mente ante la posibilidad de seguir aprendiendo incluso de alguien que no ocupa tu puesto de trabajo.

Ser humildes nos permite construir, o reforzar, la confianza con quienes trabajamos mano a mano.

4. Jefe que hace cundir el pánico

Tuve la oportunidad de formar parte de un gran equipo de trabajo que, para su desgracia, tuvo un jefe que fomentaba el miedo en muchas de sus acciones; negar permisos con respuestas agresivas, gritar desmesurada e innecesariamente en juntas de trabajo, ridiculizar a su propio equipo, etcétera.

Aquí aplicaba completamente el refrán: “Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.” Porque, ¿quién quiere convivir y trabajar con y para alguien descortés? Nadie.

Qué ajustar para mejorar

Si eres de las personas que pierde los cabales fácilmente con su equipo de trabajo, te invito a ponerte en perspectiva. Implantar miedo para controlar no es una forma correcta de liderar a un equipo. No hay nada más alejado de la realidad. Tu rol como jefe es motivar, alentar, sorprender positivamente a quienes trabajan contigo y para ti.

Refuerza la confianza, habla cualquier cuestión laboral tranquilamente. Escucha el por qué y después decide que decisión tomar, pero con inteligencia emocional.

Ahora bien, si te identificaste con alguno de los 4 ejemplos anteriores, o simplemente deseas mejorar como jefe, toma en cuenta las siguientes características que te ayudarán a contrarrestan los estragos de un mal liderazgo:

  • Escucha.Tu equipo tiene ideas, opiniones o propuestas y es importante que las escuches con atención. Recuerda que toda idea es útil si sabemos canalizarla correctamente.
  • Delega. Si queremos ver a nuestra empresa crecer, tendremos que aprender no solo a tener un equipo, sino a delegarle tareas, confiando en que hay otras personas igual de capaces, incluso a veces más que uno mismo, para realizarlas.
  • Motiva. Si quieres mantener a tu equipo motivado, compárteles siempre los resultados positivos de sus esfuerzos.
  • Guía. Comparte tu conocimiento a través de aquello que has aprendido en el camino, errores y aciertos. Ellos también tendrán que desarrollar sus propias fortalezas, pero el que te vean como ejemplo los mantendrá con el paso siempre firme hacia el éxito.
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Realidades implícitas del emprendimiento

Mon Apr 11 2016 06:43:17 GMT+0000 (UTC)

Algunos retos se descubren una vez que ya hemos comenzado a recorrer el camino.


A todos nos toma un tiempo distinto el atrevernos a emprender un negocio.

Algunos de nosotros renunciamos al trabajo que teníamos en ese momento, adentrándonos, por voluntad propia, en un mundo de incertidumbre, mientras otros tantos son empujados por azares del destino al ser despedidos.

La realidad, sea cual sea la razón por la cual estás hoy aquí emprendiendo, es que una vez que hemos decidido embarcarnos en esta aventura debemos estar preparados para todo lo que traiga consigo la marea.

A continuación, te comparto algunos realidades implícitas que muchos emprendedores descubren en su totalidad únicamente hasta el momento en que su negocio comienza a tomar forma, ritmo y rumbo.

Puede volverse solitario

Si tomaste la decisión de emprender tú solo y anteriormente acostumbrabas convivir y trabajar en equipo, debes tomar en cuenta que al principio vivirás momentos en los cuales extrañarás con quien rebotar ideas, consultar sobre algún tema en especial o, incluso, simplemente entablar una conversación banal a lo largo de tu día.

Si bien con el tiempo adquieres clientes, contactos y construyes tu propio equipo, al principio habrá momentos en los que te sientas solo aún cuando cuentes con el apoyo de personas externas a tu negocio.

Consejo: Mantén a tu familia, pareja y amigos cerca. Únicamente quienes te conozcan realmente serán capaces de comprender tu necesidad de platicar todo cuanto esté sucediendo en tu día a día, por más mínimos que sean tus avances.

El éxito no es inmediato

Vivimos en un mundo tan exigente, que nos orilla a pensar que el éxito será y debe ser inmediato.

Si bien hay negocios que logran que su crecimiento se lleve a cabo mucho más rápido de lo previsto, la realidad es que la mayoría, y más aún si vas aprendiendo sobre la marcha, crecen paso a paso. Aquí es importante que recuerdes que cada negocio es distinto y que aunque no hay fórmulas establecidas para alcanzar todas tus metas sí estarás empleando un gran esfuerzo, constancia y, sobre todo, paciencia.

Consejo: Aún cuando las comparaciones son odiosas, la realidad es que habrá ocasiones en las que necesites un empujón. En estos casos, busca las imágenes “Too late to start?” o “Lost in life” de Anna Vital. Esta información te ayudará a darte cuenta de que las personas más exitosas también tardaron en alcanzar sus sueños. Así es que, valora tu esfuerzo, el momento y el camino en el cual te encuentras. Nunca es tarde a menos de que tú creas que lo es.

Olvídate de los horarios preestablecidos de trabajo

Ser dueña de mi propio tiempo es una de las razones por las cuales decidí emprender. Hoy día, aún siendo dueña de mis horarios, afirmo que trabajo los fines de semana y, en muchas ocasiones, hasta muy adentrada la madrugada. Y quizá te preguntes, ¿entonces, cuál es el beneficio de trabajar para ti mismo?

La gran diferencia de trabajar es que cuando es tu empresa la que está en juego, la frustración se convierte en satisfacción. Esto se debe a que todo el esfuerzo se centra en alcanzar las metas de tu negocio y no en cumplir los objetivos de alguien más que comúnmente olvida valorar y remunerar adecuadamente tu trabajo.

Consejo: Piensa en aquella ocasión en que te dijiste a ti mismo: “Hace 3 años dejé de fumar”. Esa meta que alcanzaste refleja un gran logro, ¿cierto? Muy probablemente ya visto desde esa perspectiva, afirmarás que el tiempo pasó muy deprisa.

Lo mismo sucede con tu negocio, tú ya diste el primer paso. Ahora, cuando menos lo esperes también estarás afirmando: “Mi negocio tiene éxito y ha llegado lejos gracias a todo el tiempo que he invertido en él.” Así que, si disfrutas lo que haces, no habrá lugar para quejas.

Tu mercado meta debe estar muy bien definido

Muchas veces al comenzar un negocio pensamos que nuestro producto o servicios puede ser atractivo para todo tipo de público, pero esto no necesariamente te asegura que todo el mundo esté interesado en lo que ofreces. Así que antes de comenzar, define a qué público deseas enfocarte realmente, esto te ahorrará no solo el estrés, sino el tiempo que puedes emplear en muchas otras áreas de tu negocio.

Consejo: Pierde el miedo a preguntar. Preséntale tus ideas a aquellas personas que poseen más experiencia que tú, ellos te brindarán una opinión acertada y, sobre todo, bien intencionada. Aprovecha también la existencia de oficinas colaborativas; llamados CoWork, que te permiten presentar tus ideas de negocio y recibir retroalimentación de gente con experiencia e incluso de aquellos quienes están en tu misma posición.

Captar nuevos clientes toma tiempo

Una vez hayas definido tu mercado meta y llegue el momento de prospectar clientes, toma en cuenta que no se trata únicamente de atraerlos, sino de obtener clientes de calidad que otorguen un valor agregado a tu empresa, permitiéndote crear vínculos que trasciendan en el tiempo. Si bien los clientes pequeños te pueden "salvar" en un principio, lo óptimo es tener clientes grandes que te permitan obtener la estabilidad que requiere tu negocio.

Consejo: Si algo vas a aprender al momento de emprender tu negocio es a tener paciencia. Te lo comento porque a tu negocio llegarán clientes que te asegurarán que el proyecto comenzará “la próxima semana”, cuando la realidad es que iniciará en dos meses por cuestiones de logística. Aprende a contar siempre con un plan B, C y, si es posible, D, en caso de que tu negocio pase por una marea sumamente tranquila.

Tus cotizaciones serán rechazadas

Aunque quisiéramos, en el mundo real no todos valoran un negocio de la misma manera. Visualiza esto como un casting en donde te pueden rechazar con argumentos que a ti en lo personal te parecerán absurdos, tales como: "Es muy costoso" ,"¿podemos replantear el proyecto hacia algo que requiera una menor inversión?", "Pero si somos amigos", "Somos familia, hazme precio". Incluso, puede suceder que después de enviar tu cotización no vuelvas a escuchar de ellos una próxima vez.

No te aflijas, tarde o temprano llega quien sí valore la calidad de lo que ofreces.

Consejo: Es un hecho que habrá personas incapaces de ver y valorar lo que tu negocio ofrece. Evita que eso disminuya el valor que tú mismo le otorgas a tu empresa, ya que para valorar algo que te importa, tú eres el primero que debe darle ese valor, no solo a tu empresa, sino a tu conocimiento, experiencia y profesionalismo.

¿Zona de qué?

Así es. Desconocerás lo que significaba estar en tu “zona de confort”, ésta desaparecerá por completo. En cuanto emprendes tu negocio, ya nada es seguro, por lo que darnos el lujo de sentirnos cómodos por largos períodos de tiempo es una utopía, al menos en un principio.

Consejo: En la vida y en los negocios la única constante es el cambio. Úsalo a tu favor, los retos abren nuevas puertas y mejores oportunidades al sacarte de lo ya conoces.

Aprenderás a priorizar tus gastos

En momentos de inestabilidad económica te harás consciente de la facilidad con la que solías disponer del dinero cuando tenías una entrada monetaria constante y segura. Asimismo, y al llevar a cabo un emprendimiento, debemos aprender a administrarnos con pagos que pueden ir y venir sin previo aviso, priorizando constantemente aquellos gastos que necesitan realizarse o, simplemente, evitarse.

Consejo: Evítate un estrés extra al forjarte el hábito de analizar en dónde y en qué inviertes. Para contabilizar correctamente tu dinero, además del apoyo de un buen contador, puedes hacer uso de aplicaciones como YNAB, You Need a Budget, a través de la cual puedes llevar un registro de tus ingresos, gastos e incluso tus deudas, todo en tiempo real.

Ahorrar es vital

Tus padres no te mintieron al repetirte una y otra vez que ahorrar es uno de los mejores hábitos para tu futuro. Y no es porque deseemos ver el vaso medio vacío, pero un negocio también puede resultar en pérdidas, en ausencia de clientes o en gastos imprevistos. Asumamos que siempre corremos un riesgo, por lo que siempre es mejor estar preparados.

Consejo: Fija una cantidad semanal y/o mensual y asegúrate de comprometerte contigo mismo a destinar ese dinero para el ahorro. Además, puedes destinar de cada nuevo proyecto una parte del ingreso para alimentar a tu cochinito. El día de mañana tú mismo te lo vas a agradecer.

Para finalizar, te comparto una pequeña reflexión: aún cuando es verdad que una misma realidad podemos vivirla desde distintos ángulos, ser conscientes de todo aquello que podemos llegar a enfrentar al arrancar un proyecto emprendedor, siempre nos brindará una ventaja adicional.

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El valor del servicio como primera impresión

Mon Apr 11 2016 06:42:30 GMT+0000 (UTC)

Porque tus clientes siempre te van a recibir de la forma en la que te presentes.



¿Recuerdas la última vez que decidiste ir a probar un restaurante nuevo? O ¿qué me dices de aquella ocasión en la que tuviste que darle una oportunidad a un hotel nuevo porque "el de siempre" ya no tenía habitaciones disponibles?

Revive ese momento de expectativa en el que la incertidumbre te hace cuestionarte si la experiencia que estás a punto de vivir será mejor o peor a lo que ya estás acostumbrado.

Ahora, tal como sucede en el mundo real, recuerda el sentimiento que te provocó el que tu primera impresión con estos servicios fuera: un total y completo fracaso.

¿Recuerdas si alguien se responsabilizó? La mayoría de las veces nadie toma cartas en el asunto. La queja no trasciende y bueno, es así como la primer mala impresión queda grabada en ti para siempre.

Así que ya sea porque no te la respetaron la reservación en el restaurante o porque la línea de servicio al cliente de la aerolínea no resolvió tus dudas, la primera impresión para ti sí contó y mucho.

Ahora, después de esta pequeña reflexión, sitúate en tu propio negocio. ¿Qué estás haciendo para que tus clientes sí vivan una primera impresión excepcional? ¿Quién en tu empresa sí se responsabiliza de lo que sucede en ella? ¿Qué técnicas implementas para destacar ante la competencia? Y sobre todo, ¿qué podrías estar haciendo mejor?

Recuerda que todo acercamiento nuevo con un cliente te ofrece la posibilidad de crear vínculos sólidos, los cuales no solo te permitirán entablar relaciones a largo plazo, sino que abrirán paso a oportunidades que quizá nunca antes habías considerado.

Analicemos juntos las siguientes herramientas, las cuales podrás implementar a partir de hoy para crear una primera impresión que impacte positivamente.

Disponibilidad

En un primer acercamiento, tu cliente siempre se asegurará de una u otra manera de que puede contar contigo en todo momento, dado a que él utiliza la disponibilidad que le ofreces como una puerta de acceso al respaldo que requiere sentir por parte de tu negocio. Inclusive, es cada vez más común ver a las empresas adaptarse al horario de sus clientes, incluso en fines de semana.

Flexibilidad

Que tan bien te adaptes al cambio es un factor determinante ante los ojos de tu cliente. Toma en cuenta que este es una constante al que todo negocio se enfrenta. Los requerimientos, las opiniones o los argumentos son tan solo algunos de los cambios que presentan los clientes ante sus proyectos. Por lo tanto, que tu empresa sea flexible es la mejor oportunidad para que tú y tu negocio demuestren su poder de adaptación y logren crear de cada eventualidad una oportunidad.

Versatilidad

Tus clientes siempre van a esperar que tú les ofrezcas distintas formas de afrontar una situación. Y, que al presentarle cada una de ellas, expongas también sus pros y sus contras. Tu empresa debe ser capaz de ofrecer distintas formas de atacar un mismo frente para lograr que todos los objetivos se cumplan de manera exitosa.

Sentido de colaboración

Muchas son las veces en que un cliente, al haber delegado responsabilidades, comienza a sentir que se pierde de todo el proceso o que ya nadie lo toma en cuenta. Mantenlo en la jugada, asegúrate de recalcar que estarás informándole sobre las estrategias que se utilizarán, los planes de acción y los resultados que se estarán obteniendo. Un trabajo colaborativo inteligente siempre reforzará la confianza entre tú y tu cliente.

Atención

Uno de los aspectos más importantes al momento de crear una primera impresión exitosa, reside en escuchar con atención lo que tu cliente quiere, necesita y te solicita. En el momento en que tu cliente perciba que te interesa la información que te está compartiendo y aportes a ello información acertada, lograrás que este no solo consolide su mejor impresión, sino que confiará en los resultados que puede llegar a obtener a través de ti.

Confianza

Una de las responsabilidades iniciales más importantes entre una empresa y su cliente está en que el voto de confianza entre ambas partes nunca se rompa.

Los clientes, confirmarán la presencia de la misma a través de la manera en que manejas la confidencialidad de sus proyectos, la credibilidad y congruencia entre lo que se acordó y lo que se logró y los resultados que obtiene a través de ti. La confianza es el pilar más fuerte, pero a al vez más frágil, que sostiene tu negocio sin importar si la relación con tu cliente dura una semana o 10 años.

Amabilidad

Es común escuchar anécdotas de personas que han decidido, por una mala primera impresión, dejar de acudir a un lugar y/o dejar de contratar un servicio por la falta de amabilidad que recibieron por parte de quien los atendió.

Muchas empresas olvidan que el ser serviciales abre puertas maravillosas. Olvídate de si la competencia es más grande o tiene más experiencia que tú, muchos son los clientes que eligen trabajar con empresas y equipos talentosos que sí poseen una actitud servicial y, sobre todo, positiva.

Sorprende

Asegúrate de desconcertar a tu cliente positivamente desde un inicio. Antes de acudir a un primer acercamiento con tu cliente, asegúrate de investigar sobre su negocio, sobre su competencia, sobre lo que puede mejorar y las opciones que puedes brindarle tú como empresa. Mantente siempre un paso adelante de la competencia, esto te hará asertivo.

Impulsa el que tus clientes piensen en ti como primera opción, alcanza su fidelización, o hasta su recomendación, a través de estas valiosas herramientas. Potencia tu empresa. Enfoca tus esfuerzos en brindarle a cada cliente que llegue a tu puerta incluso más de lo que solicita. Hazlo tú antes de que la competencia lo haga por ti.

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Hábitos para tu bienestar como emprendedor

Mon Apr 11 2016 06:38:10 GMT+0000 (UTC)

La salud es la herramienta más valiosa y, muchas veces, menos valorada por quienes desean emprender un negocio.


Si formas parte de los emprendedores que ignoran lo importante que es cuidar tanto de su mente como de su cuerpo, los siguientes hábitos son para ti.  

1. Abandona el síndrome de querer abarcar todo

Es evidente que en un principio tengas que abarcar, si no todas, la mayoría de las necesidades de tu empresa, más si aún no cuentas con un equipo que te apoye. Esto, no solo termina aumentando tu nivel de estrés en demasía causando que desees constantemente que tu día te ofrezca más de 24 horas.

Solución. Priorizar aquello que sí es importante en ese momento preciso. Muchas veces creemos que todo es prioridad, cuando en realidad hay ciertas actividades y tareas que sí pueden postergarse o ponerse en pausa hasta que las primordiales sean resueltas.

Asimismo, ten en cuenta algo muy importante, una vez que cuentes con un equipo que te apoye y respalde en tu negocio, aprende a delegar.

Muchos emprendedores olvidan lo importante que es confiarle las tareas a otras personas que también están capacitadas. Esto por miedo a que no lo hagan como uno lo haría. Recuerda que hay muchas maneras de hacer las cosas bien.

2. Respeta los horarios adecuados para comer

Dejar los horarios de comida en segundo plano es un extremo muy común entre las personas que tienen un negocio propio. Por un lado están quienes se malpasan completamente haciendo únicamente una comida al día y por otro, aquellos quienes ingieren comida chatarra durante el día sin ningún nutriente que los mantenga al 100%.

Sí, ingerir comida rápida es más económico, pero recuerda que la mejor inversión es aquella que haces en tu salud. Tu cuerpo te lo agradecerá a corto, mediano y largo plazo.

Solución. Hacer conciencia de la importancia de comer saludablemente, al menos 3 veces al día, preferiblemente 5, y en horarios establecidos. No olvides que la alimentación le da vitalidad a la mente, quien es el principal motor para poder llevar a cabo el trabajo que deseas.

3. Consolida tus metas semanales

Como lo comentaba anteriormente, cuando deseas abarcar todo tú solo, es común que muchas tareas queden inconclusas.

La solución para que esto no suceda es crear metas que sean medibles, alcanzables y sobre todo, positivas:

Medible. Define tiempos adecuados para realizar cada tarea registrándolas en una agenda, un calendario o en un programa que te permita hacer diagramas de Gantt; un ejemplo de ello es TeamGantt.

Alcanzable. Analiza cuáles son las metas que debes ir cumpliendo para cumplir tu sueño. Recuerda que una meta alcanzable necesita estar a la altura de tus recursos y tus posibilidades.

Positivas. Una programación mental positiva te hará tener la energía necesaria para poder alcanzar cada una de las metas que deseas alcanzar. Decreta lo que deseas en positivo y trabaja por ello.

4. Toma decisiones pensando claramente

Una mente sumamente ocupada rara vez tiene la lucidez de tomar decisiones correctas en los momentos críticos.

Imagínalo de la siguiente manera: Una bola de nieve comienza por un copo, ¿cierto? El copo representa una tarea que necesita resolverse. De pronto, te ves envuelto en varios copos de nieve. Es vital que tomes una decisión clave para un proyecto.

Es justo en ese momento  en el que te das cuenta que todos aquellos copos se homologaron hasta convertirse en una gran bola de nieve que rueda hasta alcanzarte. Ahora, no solo tienes la presión de tomar una decisión importante para un proyecto, sino que tienes que hacerte cargo de todas esas tareas que se fueron acumulando por no priorizar.

Lo más común, es que tomes decisiones que te ayuden a “salir del paso”, más no soluciones que tengan trascendencia a mediano y largo plazo, volviéndose problemáticas recurrentes.

Solución. Organiza tus tareas evitando que se junten hasta convertirse en un problema del cual no sepas ni por donde salir y/o comenzar.

Además, cuando se trate de tomar decisiones realmente importantes, tómate el tiempo adecuado alejado del estrés de las tareas diarias. Recuerda que de ello depende el rumbo que tome el proyecto y el éxito del mismo.

5. Desconéctate

Para poder dar el máximo la mente y el cuerpo sano siempre requerirán de un buen descanso.

Solución. Permítete tener tiempo libre de calidad donde realmente te olvides de los correos, de las llamadas y de los pendientes. Todo eso va a seguir ahí, pero tu cuerpo y tu mente siempre necesitarán de esos momentos para conectar contigo mismo, con tu pareja, familia o amigos.

Disfruta de planes que te permitan despejar completamente tu mente. Retoma ese hobby que tanto disfrutabas, compra un nuevo libro, date el tiempo y escápate a un lugar nuevo el fin de semana. La realidad es que pasar tantas horas frente a una computadora o un smartphone te priva de la creatividad que te otorga el disfrutar del mundo fuera del trabajo.

Gozar de la vida no te hará menos exitoso, pero sí estar más pleno y, por lo tanto, feliz.

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